Apoyo Humanitario
Zipaquirá dio la bienvenida a estudiantes del sur del país, quienes fueron invitados de honor a su Catedral de Sal.
Publicado el día 18 de agosto de 2006
El azufre impregnaba ya hasta lo más profundo de los cuerpos, el caminar era lento y no se sentía que en el recorrido de 1.5 Km. el grupo estaría muy pronto a 180 metros bajo tierra. Las fotos y sonrisas no se hacían esperar, la mente no daba crédito a lo que los ojos veían; sí, era una de las maravillas del mundo y se encontraba en Colombia, era la Catedral de Sal de Zipaquirá, que estaba siendo visitada por jóvenes del Meta, Caquetá y Guaviare, invitados por la Fuerza Aérea Colombiana y el componente aéreo de la Fuerza de Tarea Omega a conocer Bogotá y Cali.
Hoy se encontraban en Zipaquirá, algunos con mareo, y es que ya no se movilizaban en la popular cicla interveredal, medio de transporte para recorrer los municipios donde viven; en la capital bogotana y sus alrededores, se movilizaban en carro, no desconocido para ellos, pero sí poco habitual.
Al final del recorrido, la crucecita, la sal vigua, los recordatorios y muchos otros recuerdos de la majestuosa catedral, hicieron olvidar el casancio; el cuanto vale fue la frase predilecta, no sin antes, agradecer a la Fuerza Aérea por hacer posible una visita nunca imaginada, y a quienes los guiaron, por su hospitalidad y respuesta a sus múltiples preguntas; los guías, jóvenes profesionales en su labor, políglotas y con especial trato a nacionales y extranjeros, quienes llegan a Bogotá con la firme intención de conocer esta belleza natural, única en el mundo.Por Página Web Fuerza Aérea Colombiana