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“Soñaba con tener un grupo de Rock, hasta que conocí mi Fuerza Aérea”: Molina

El Técnico Primero Óscar Iván Molina es Suboficial de su Fuerza Aérea Colombiana, el menor de dos hermanos; apasionado por la música, el teatro y la danza, soñaba con tener un grupo de rock, menciona que su época de colegio la disfrutó haciendo parte de diferentes obras artísticas pero así mismo, era consciente que no tenía el talento suficiente para dedicarse a las artes escénicas y guiado por su padre se incorporó a esta Institución.

“Era un sueño poder hacer lo mismo que mi papá”, quien pertenecía a la especialidad de Infantería del Ejército Nacional, pensaba que su sueño también era poder trabajar con aviones, tener la sensación de volar y siguiendo los consejos de su mamá Nancy Ferro, finalmente logró llenar sus expectativas. Pertenece al curso Nº 75 de Suboficiales, inició una nueva etapa con tan solo 15 años pero con las ganas suficientes de cumplir sus sueños y vivir experiencias que recordaría siempre; lleva más de 20 años de servicio en la Institución y hace parte de la especialidad de Mantenimiento Aeronáutico.

Recuerda uno de los momentos más significativos de su carrera militar, el nacimiento de un bebé en helicóptero luego de recibir el llamado de una mujer en el Pacífico quien dio a luz sobre la Cordillera Occidental, rescata el valor de una nueva vida en donde muchas otras se van, otra de las misiones importantes, el apagar incendios, se le infla el pecho y llena el uniforme de orgullo, la gratificación de la gente es algo que impulsa a continuar en el cumplimiento de la misión, relata el Suboficial.
Después de 16 años en la Escuela Militar de Aviación – EMAVI en Cali, su amor por el camuflado y estar al servicio de quienes más lo necesitan es su principal motivación además, el aporte de conocimiento que ha obtenido a lo largo de su carrera militar, su experiencia en aviación es extensa se ha dedicado a estudiar diferentes helicópteros de su Fuerza Aérea y ahora en el Grupo Aéreo del Oriente en Marandúa, Vichada ha experimentado nuevas competencias.

Marandúa ha sido un vaivén de emociones al llegar a la Base Aérea se entera que su mamá había sido diagnosticada con cáncer y en ese momento no estaría físicamente para acompañarla, sumado esto en el acto del servicio sufre un accidente en donde una hélice de un helicóptero golpea su cabeza luego de llegar de un vuelo de rutina con la tripulación; descubre una falla en el motor, recuerda como si una bolsa de papel le hubiera estallado en el oído, fueron segundos en los que por su mente comienza a pasar millones de pensamientos sobre su familia y su hijo, al momento se encontraba solo tratando de pedir ayuda desplomado en el piso mirando hacia el techo con lágrimas en sus ojos, frustrado de la situación en la que estaba sin tener quién lo socorriera, menciona el Suboficial que le debe la vida a muchas personas que estuvieron allí, pero en especial a su amigo y compañero el Técnico Segundo Eduin Bonilla Ballen, que fue la persona que lo auxilió cuando lo necesitaba, salvando su vida.

Las expectativas que mantiene a corto plazo es ascender al siguiente grado y culminar esa bonita etapa de su vida para luego dedicarse por completo a su familia, aprovechar el tiempo y la nueva oportunidad de vida de su mamá; tratando de recuperar algunos momentos que no pudo disfrutar desde que salió de su casa a muy temprana edad, le satisface haberle aportado su conocimiento a la Institución, el deber y los sueños cumplidos, las experiencias y las vidas que pudo salvar y ofrecer a cada una de las personas que lo han acompañado a lo largo de su carrera como militar.
“Quiero decirle a las personas que están leyendo esto, que la vida son momentos y esos momentos nutren nuestro tiempo de permanencia en la tierra y hacen que valgan la pena, debemos perdonar y seguir adelante aprovechando cada instante, corrigiendo con amor”, relata Óscar, el hombre que ha tenido que sacrificar tiempo y familia por su Institución, pero dice que no se arrepiente porque también le ha dejado experiencias gratificantes creando lazos de amistad y familia haciendo que la permanencia en las Bases Aéreas sea más placentera durante su tiempo de servicio.

Autor: 
Subteniente Alexandra Quintero Fonseca
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