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59 Aniversario de la Revista Aeronáutica

Al aproximarse la celebración de seis décadas de labor periodística de la Revista Aeronáutica de la Fuerza Aérea Colombiana, desde sus inicios en 1947, la publicación institucional no ha descansado en su importante labor de registrar los sucesos y personajes que han pasado por la Fuerza en cumplimiento de su misión constitucional, así como, los adelantos tecnológicos de la aviación mundial y de la conquista del espacio.
El primer ejemplar se imprimió en 1933 pero su historia comenzó en septiembre de 1947 cuando circuló la primera edición con 50 páginas en formato carta a una sola tinta y a un precio de 20 centavos. Las primeras ocho ediciones de la publicación estuvieron bajo la dirección del señor Capitán Ernesto Dueñas Cepero, quien falleció el 23 de junio de 2004.
En septiembre de 2006, la Revista cumplió 59 años de funcionamiento, han sido publicadas 247 ediciones trimestrales plenas de mística por la Fuerza Aérea Colombiana. Actualmente, se imprime con las más modernas técnicas editoriales, con un tiraje de 10.000 ejemplares, 84 páginas a todo color, fino empastado, afiche coleccionable con ficha técnica y una excelente presentación. Sus lectores son integrantes de las Fuerzas Militares, suscriptores particulares en todo el país y quienes la adquieren en los puntos de venta de revistas, almacenes de cadena y librerías, en Bogotá, Cali y Medellín. Su distribución se realiza a través de correo Fuerza Aérea y correo certificado.

En esta importante celebración queremos destacar la fidelidad de nuestros lectores. Su interés por conocer el mundo de la aviación militar, los protagonistas y hazañas, nos ha permitido alcanzar el éxito y permanecer como una de las publicaciones más importantes del sector aeronáutico del país. La preocupación de cada uno de ustedes por recibir los ejemplares de la Revista nos ha motivado a realizar cada vez mejor nuestro trabajo, a descubrir en la cotidianidad laboral temas novedosos y de actualidad, personajes y acontecimientos que en su lectura los trasladen al ámbito real de la Fuerza Aérea Colombiana.

Han sido muchos los comentarios y agradecimientos recibidos por el contenido de la Revista Aeronáutica. Sea esta la ocasión para destacar a uno de nuestros más asiduos lectores, el señor Mayor Humberto Aparicio Navia, Director del Museo Histórico de la Policía Nacional, quien cada tres meses nos deja conocer los sentimientos que le inspiran los temas publicados y con su estilo poético nos escribe elocuentes misivas que hoy compartimos.

Bogotá D.C., 25 de octubre de 2006

Señorita Coronel 
YANETH MARTÍNEZ VARGAS
Directora Revista Aeronáutica
Ciudad



Aquella noche de invierno, hacía frío, mucho frío en la alcoba, no obstante me consagré, como entretenimiento especial a leer la Revista Aeronáutica de la Fuerza Aérea Colombiana, edición No. 247, de la cual extraigo:

Con celeste inspiración, en el editorial de la Revista, el señor General Jorge Ballesteros Rodríguez, exhorta a los hombres y mujeres bajo su digno y acertado mando, a cruzar los etéreos senderos, en pos de la misión que hace grande a la Fuerza Aérea Colombiana y que Dios bendice.

Rutilante hoja de servicios, exhibe el señor General Ballesteros Rodríguez la que acredita su elevada posición y en la que las luces del éxito como el verde laurel, le proseguirán siendo propios.

Estimo imprescindible, asociarme al merecido reconocimiento que la primera autoridad de la nación le ofreciera al señor General Edgar Alfonso Lésmez Abad, a quien preciso agradecer sus imperecederas muestras de especial amistad con que siempre supo regalarme.

Gracias al planeador, la invasión aliada a Europa, en 1944, fue exitosa. En mi condición de aviador, lamento no haber tenido el gusto de treparme en uno de estos silenciosos aparatos.

Con singular orgullo el señor Subteniente Jesús Arturo Cortés Soto, nos describe las bondades del Arava, avión multiusos al que tanto adeuda la nación, al constituirse en un motivo de felicidad para quienes desde su cabina de mando enseñaran la pericia de aquellos que del peligro han hecho una profesión.
Puede concluirse, tras leer la hazaña de la señorita Subteniente Luisa Fernanda Corredor Cano, que nada le está vedado a la mujer, más aún cuando se es bella e inteligente. Felicitaciones Fernanda.

No poco enojo y sana envidia nos produjo la exposición convertida en acontecimiento, que tuviera lugar en el Aeropuerto de Rionegro, Antioquia, en la que se vieran claras muestras del poder aéreo a nivel nacional e internacional, al igual que la trascendencia del evento que congrega a la élite de las aeronaves y potencial bélico como civil, fruto del ingenio humano. Qué pensarán allá en su mustia tumba Dédalo, Ícaro, los hermanos Wright, Von Richthofen y otros ases de la aviación mundial.

Fascinante el relato, como siempre, del señor Andrés Hurtado García, a quien no me ha sido dado conocer, lamentablemente. La descripción de los paisajes con suma maestría lo caracteriza y lo hacen célebre.

Curiosa la iniciativa y por qué no admirable de “Sueños a Escala”, recurso didáctico que provoca más que envidia, complejo, al saber de la existencia de individuos de privilegiado talento. Ovaciones sin par.

Plausible la obra “El Darién”, llevada a efecto por el Círculo de Suboficiales de las Fuerzas Militares, la que como se lee en la página No. 45 de la Revista, traerá a sus afiliados del silencio el eco, de las flores la fragancia, de las montañas el verdor y del viento sus caricias, al igual que del arroyo el murmullo gratificante. Si me es dado allá estaré así sea de “pato o gorra”.

Yo también soñé un día, ya perdido en lontananza de cruzar raudo la luz vestida de azul, hoy, como el niño del relato Fabián, veo cómo se esfuman las ilusiones cuando los años pasan y nos hacen doblegar la cérviz.

Afortunados, con mayúscula, lo son quienes alcanzan el cenit de los 25 años de abnegados servicios a la Patria y en cuya conmemoración brotan a raudales anécdotas para nunca olvidar. Felicitaciones a los integrantes del Curso No. 23/53 de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea “Capitán Andrés M. Díaz”. 


Con hábil e ingeniosa estrategia, los responsables del Comando Aéreo de Transporte Militar, CATAM, previeron hasta el más mínimo detalle para garantizar la seguridad de tan ilustres visitantes, el pasado 07 de agosto. La Unidad desde años atrás, ha sabido cumplir la misión con notables resultados, lo que hace grande su nombre. 

“COLOMBIAEX 06, en la que hubieron de observarse escenas como de película, y en las que la precisión, la puntualidad, la estrategia, la coordinación, la maniobra y la táctica, exhibieran su máximo esplendor, constituyendo ser ello una experiencia que año tras año debería repetirse. La participación de Colombia no fue inferior a las circunstancias según lo anunciado por el señor Mayor Eliot Gerardo Benavides. Organizar un evento de esta índole es obra propia de genios.

En las páginas 69, 70 y 71 se dejan leer honorables saludos que certifican el carácter amistoso que siempre ha sabido enseñar la Fuerza Aérea Colombiana.

Platón nos dice: “Enseñad al joven a montar a caballo para que aprenda a volar” y en el caso de los niños que a la escuela Militar de aviación, EMAVI, a diario acuden, me recuerda a Esparta. 

La solidaridad con los menos favorecidos por la fortuna ha sido y seguirá siendo objeto de la Acción Social de la Fuerza Aérea Colombiana. Aplausos a su humanitaria gestión.

Con relación a Breves - Obedeciendo a instrucciones de la suma jerarquía del Estado, la Fuerza Aérea Colombiana adoptó su Plan Estratégico Institucional 2006 – 2019, el que ha de conducirla a la cima de las ilusiones traducidas en monumentales ejecutorias. 

- Al Grupo Aéreo del Caribe, las voces sonoras del oleaje que se acalla en las insulares arenas, como explícita manifestación de su magna obra.
- Lástima no haber sido objeto el suscrito de las atenciones ofrecidas al grupo de 80 jóvenes del Sur del país, ello hubiera servido para incrementar la felicidad en mi corazón y los conocimientos en mis ya envejecidas neuronas.

A quienes hoy residen en celestes parajes, una oración y a sus nombres de la historia un generoso espacio. 

Mayor Humberto Aparicio Navia
Director Museo Histórico

Por Revista Aeronáutica