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Cada día más cerca de cumplir mi sueño, convertirme en Oficial y piloto de mi amada Fuerza Aérea Colombiana

Fecha de Creación: 
21 de Mayo de 2021
Cada día más cerca de cumplir mi sueño, convertirme en Oficial y piloto de mi amada Fuerza Aérea Colombiana

Bien dicen que, desde el seno familiar, se forman las verdaderas personas, cuando hay bases fuertes y padres conscientes que saben qué es lo mejor para sus hijos.

Este es el caso de Josué David Rojas, un joven de 22 años que desde pequeño recibió la mejor enseñanza por parte de sus abuelos y sus padres, quienes siempre le inculcaron valores para que creciera como un hombre de bien.

Siempre se caracterizó por ser un buen estudiante, organizado y disciplinado, promovido dos veces en la primaria por sus capacidades y excelente desempeño, cada día se esmeraba por cumplir con los trabajos que sus maestros le dejaban; al llegar del colegio, lo primero que hacía era revisar que tenía pendiente, no se paraba de la mesa del comedor hasta no terminar con sus tareas.

Con el paso del tiempo su mente se hacía más inquieta, empezó a sentir interés por los aviones, pero sólo por aquellos que se volaban desde la Fuerza Aérea Colombiana, admiraba el porte de los militares y siempre le llamó la atención este estilo de vida.

A los 15 años, culminó su bachillerato; a los 17, ya era Técnico en Mantenimiento Aeronáutico con 1600 horas certificadas ante la Aeronáutica Civil; a los 18 años, realizó un Técnico Especialista en Instrumentos y Aviónica y fue en ese momento en el que con certeza y seguro de lo que quería, les dijo a sus padres que deseaba pertenecer a la Fuerza Aérea Colombiana. Realizó su proceso de incorporación, para ingresar a la Escuela Militar de Aviación “Marco Fidel Suárez”, EMAVI, y contó con la fortuna de ser admitido.

A partir de ese momento, su vida cambió, lo que no imaginaba era cómo se iba a desarrollar y desenvolver en una academia militar, un escenario completamente diferente, que desconocía, pero al que no temía enfrentar, seguro de una solo cosa: Ser el mejor entre los mejores, lo que significaba que debía exigirse mucho más a nivel militar y académico.

Actualmente este joven de tez blanca, alto, con mirada fija y carácter fuerte, hace parte del curso Regular de Oficiales No 94 de y es el Brigadier Mayor del Grupo, el cargo más importante y privilegiado que un cadete puede alcanzar en su último año de formación.

“Ser Brigadier Mayor significó un reto para mi desde que estaba en primer año, siempre he tenido una mente inquieta, lo que me llevaba a observar sigilosamente como actuaba el personal que se encontraba en la Escuela, poco a poco fui conociendo en qué consistía todo el proceso de formación, era consciente que tenía que atravesar por varias etapas de aprendizaje y demostrar capacidades y cualidades si quería lograrlo” Afirmó Rojas.

Este joven siempre ha pensado que un buen líder debe lograr que su equipo trabaje de manera efectiva, considera que siempre se deben respetar las diferencias de las personas, aprovechando de ellas, su potencial y creatividad y estimulando su sentimiento de pertenencia para crear un verdadero equipo.

Asegura que la disciplina y la organización, son factores claves para las tareas diarias que se asignan, esto conlleva al eficaz cumplimiento de la misión. Tiene la responsabilidad de liderar, a más de 500 personas, entre cadetes, alféreces y brigadieres, lo que se convierte en un reto diario que asume con responsabilidad; da órdenes, pero debe ir más allá, debe supervisar y controlar su cumplimiento, asegurándose de que las cosas no sólo se hagan, sino que se hagan bien.

Él se convierte en un ejemplo para los demás, con su mística y disciplina, guía de manera adecuada a sus cadetes, formado en ellos ese carácter que se requiere para asumir retos y enfrentarlos con valor, para que no duden ni un segundo de sus capacidades, para que exploten en todos los ámbitos sus habilidades y para que nunca desfallezcan en el camino trazado que los llevará finalmente a cumplir el sueño de ser Oficiales de su Fuerza Aérea Colombiana.

“Para enfrentarse a este grado se requiere gallardía, el nivel de responsabilidad es muy alto, la confianza depositada en mi por parte de mis superiores, no se puede defraudar, hay que trabajar cada día y dar siempre lo mejor, hay que demostrar de qué estamos hechos y para qué nos formamos, mi carácter me convierte en un hombre seguro coherente con lo que pienso, digo y hago y esa es mi verdadera esencia”. Expresó el Brigadier Mayor.

Este Bogotano, no solo es un orgullo para su familia, en un hombre íntegro, ejemplar, que ha demostrado su amor y consagración para convertirse en Oficial de una de las Instituciones más prestigiosas del país y con mayor favorabilidad entre los colombianos.

Durante los casi cuatro años que lleva en la Escuela Militar de Aviación, ha obtenido diferentes logros, fue primer puesto militar durante dos semestres consecutivos, forma parte de la Guardia de Honor de la Escuela, tiene el distintivo “Investigador” en reconocimiento al trabajo realizado en el proyecto Institucional “Construcción de un Simulador de vuelo de la aeronave Cessna T-41 Mescalero para la EMAVI”, además del distintivo 200 puntos al obtener la nota deportiva más alta en el año 2018, adicional ha participado en varias competencias de atletismo en los juegos Interescuelas de cadetes, practica natación y ciclismo.

Pertenece a la especialidad de vuelo y actualmente está realizando curso en la poderosa aeronave Cessna T-41 Mescalero, donde obtuvo el título de Piloto Primario, un primer paso para convertirse en un futuro Piloto Militar. Por sus capacidades, destrezas y alto rendimiento fue seleccionado para iniciar curso de vuelo básico en T-27.

Él sabe que su paso por la Escuela le está permitiendo dejar huellas imborrables, que llevará consigo en lo más profundo de su corazón, es consiente que siempre será recordado como el Brigadier Mayor del Grupo y eso lo llena de orgullo y satisfacción, por eso cada día se esmera por hacer las cosas bien.

Una vez cumpla su sueño de ser Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, su siguiente meta será convertirse en piloto militar y poder volar en aviones de combate, sabe que el camino es largo, pero no les teme a los desafíos que eso implica, nunca ha pesado en desfallecer, por el contrario, sabe que cada día debe trabajar con más ánimo e impulso para lograr lo que se propone.

Invita a los jóvenes a persistir y no desistir de cumplir sus sueños, considera que Dios siempre pone a las personas en el lugar en donde deben estar y en los tiempos correctos. “No se trata sólo de soñar, sino de hacer que ese sueño se haga realidad”. Concluyó Rojas.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas EMAVI
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