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Constancia y dedicación, bases fundamentales para alcanzar sueños

Fecha de Creación: 
17 de Diciembre de 2020

En la historia de hoy nos acompaña el Técnico Tercero Jhorman Camilo Reinoso Jiménez, graduado en el 2011 del Curso de Suboficiales No. 06 extraordinario de la Escuela de Suboficiales “Andrés M. Díaz”, ESUFA, quien actualmente es Administrador de Empresas; y en la Fuerza Aérea Colombiana se especializó como Guía Canino en detección de sustancias, además es enfermero canino y paracaidista de infiltración a baja altura de la Especialidad de Seguridad y Defensa de Bases.

Este Tolimense, nacido en “La ciudad de los puentes”, como es conocida la población de Honda, proviene de una familia humilde y trabajadora, su padre, el señor José Edgar y su madre Elizabeth, lo impulsaron a luchar día a día por sus sueños y salir adelante sin desfallecer, inculcándole valores esenciales para servir a la sociedad como la honestidad y la responsabilidad.

El Técnico Reinoso, menciona que a pesar de muchas dificultades y obstáculos que se le presentaron en su infancia y adolescencia “Creció buscando cambiar su estrella”; de su colegio se graduó a los 15 años sobresaliendo por su excelencia, logros académicos y espíritu deportivo, motivándose a continuar con sus estudios superiores. Durante el día laboraba y en las noches estudiaba en el SENA, allí logró culminar sus estudios en Administración Empresarial.

Posteriormente ingresó como soldado a la Fuerza Aérea Colombiana, haciendo parte del segundo contingente de 2010, con el fin de obtener su libreta militar. Durante su instrucción logró conocer la Institución y enamorarse de ella, impulsándolo a presentarse como Suboficial, siendo uno de sus más grandes logros.

Actualmente se desempeña como Técnico Comandante de Escuadra del elemento detección de sustancias del Grupo de Seguridad y Defensa de Bases del Comando Aéreo de Combate No. 1, mitigando el riesgo de ataques al componente físico de la Unidad por medio de artefactos explosivos improvisados, la violación a los controles de acceso de la Unidad y circulación de sustancias narcóticas en la jurisdicción terrestre de la Base Aérea; en esta última labor utiliza uno de los recursos más nobles y hábiles que la componen, los caninos militares de la Fuerza Aérea, entrenados para apoyar cada operación militar que se ejecuta en cumplimiento de la misión Institucional.

El Suboficial, amante de los caninos, ha trabajado junto a ellos cerca de 10 años, y comparte que a ellos les debe muchos de sus logros personales, “ser guía canino es gratificante, por más duro que sea el día, una simple mirada de tu perro alegra el momento, cambia tu forma de ver las cosas, su nobleza, su fidelidad, su inteligencia y su gran olfato son una combinación potente que a veces parece no tener límites” expresa con emoción. Su experiencia dentro de la Institución, le ha permitido laborar con ejemplares entrenados en detección de explosivos, narcóticos y alerta y protección.
Hace unos días en el CACOM 1 se realizó un entrenamiento para la inserción de binomios caninos de búsqueda y rescate por parte del equipo K-SAR de la FAC, y por primera vez participó en la inserción de binomios caninos de detección de explosivos, en esta oportunidad tuvo la experiencia de descender por medio de rapel y grúa desde un helicóptero Huey II a 70 pies de altura, este entrenamiento les permite fortalecer y aumentar sus capacidades, ya que les permite a él y a sus compañeros de especialidad el cumplimiento de operaciones especiales aéreas con caninos, con el fin de llevar a cabo maniobras de búsqueda y rescate para la protección de tropas en tierra, mediante el aseguramiento de área en zona hostil, descartando la presencia de posibles artefactos explosivos improvisados.

Finalmente afirma que dentro de sus objetivos profesionales, está el lograr capacitarse en maniobras de infiltración a gran altura IAGA (paracaidismo a gran altura) buscando su mejoramiento continuo y aumentando las capacidades institucionales, siempre de la mano de Dios y de “la pata” de sus mejores amigos (los caninos), compañeros leales en el campo de batalla, al igual que en el ámbito familiar, de la mano de su esposa Yurany y sus hijos Elian y Juan Camilo, quienes son su motor, su fortaleza, y su columna vertebral, quienes le permiten salir de casa todos los días con la convicción de poner todo de sí en cada tarea que ejecuta, pensando siempre en quienes lo esperan en casa.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas CACOM 1
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