29 Apr 2014

I. Origen de la Institución Militar en Colombia

Para finales del siglo XIX, el territorio colombiano no estaba aún unificado social y políticamente de forma tal que constituyera por sí mismo un escenario donde crear vínculos de identidad nacional, a través del cual fuera posible integrar a todos los individuos en una sociedad coherente y organizada. En esa época, Colombia apenas afloraba bajo los ideales de un nacionalismo que pretendía poner en funcionamiento una política acorde a las expectativas de crear una nación, cuyo Estado se proyectara como un ente organizado, fuerte, estable y progresista.

La tarea no era fácil. La sociedad heredera de las guerras civiles del siglo XIX y comienzos del XX era heterogénea en su estructura física y social. Además, en las primeras décadas del siglo XX, Colombia no contaba aún con una Fuerza Militar coherentemente unificada; la milicia de los dos primeros decenios del siglo XX “no era otra cosa que bandas armadas carentes de formación profesional y de conocimientos militares. Estaban compuestas, sin duda alguna, por hombres valientes y arrojados, pero ajenos a lo que es una formación militar seria, que respondiera a un propósito nacional. Eran campesinos o jornaleros que de la noche a la mañana devenían soldados por cuenta de los vaivenes de la política o, más de las veces, por el capricho de sus patrones.”

Sin embargo, durante el siglo XIX se redactaron varios códigos militares que daban cuenta de la existencia de un ejército dedicado a la defensa del territorio. El código militar escrito en 1838 por el General Francisco de Paula Santander, influenciado por las ideas norteamericanas de la época, tenía el propósito de “presentar un código militar acomodado a nuestras circunstancias”, que buscaba sustituir al antiguo código español escrito en 1768, a partir del cual se había basado toda la organización de la antigua milicia granadina.

Sección Patrimonio Histórico y Cultural