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La Aplicabilidad de las Aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana del plan “San Roque”

Fecha de Creación: 
19 de Noviembre de 2020

INTRODUCCIÓN

El 31 de diciembre de 2019 la oficina nacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en China, fue informada de casos de neumonía de origen desconocido detectados en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Huabei en China; entre el 31 de diciembre de 2019 y el 3 de enero de 2020 un total de 44 casos fueron reportados con un agente causal no identificado, es hasta el 7 de enero de 2020 que las autoridades chinas identificaron un nuevo tipo de coronavirus y el 12 de enero se compartió́ la secuencia genética del virus a través de la OMS. El 13 de enero de 2020 se confirmó́ el primer caso fuera de China en Tailandia, el 15 en Japón y el 20 de enero en Corea del Sur, mientras que el virus continuaba tomando fuerza en China; para el 1 de febrero de 2020 las autoridades sanitarias luchan por tratar de contener la propagación de la infección y evitar que siga cruzando fronteras, aun así, debido a la fácil propagación y alta transmisibilidad,ya eran 13 países los que confirman los primeros casos de COVID-19 en sus territorios y China reportómás de 7.700 casos y 170 muertes por este nuevo virus por lo cual la OMS declaró la Emergencia Global por el coronavirus.

DESARROLLO

El 23 de febrero la Fuerza Aérea Colombiana junto con el Ministerio de Salud, Instituto Nacional de Salud (INS) y la Cruz Roja Colombiana, inició la misión de repatriación de 13 colombianos y 3 ciudadanos extranjeros miembros de sus familias, que se encontraban el la ciudad de Wuhan, epicentro del brote de coronavirus que a la fecha había causado la muerte de 2.345 personas en Asia; esta misión se realizó en el Boeing 767 “Júpiter” con 11 tripulantes integrantes de la Fuerza Aérea Colombiana y 7 miembros del equipo médico; la aeronave se configuró en 3 áreas aisladas: la primera, se encontraba en la parte posterior de la cabina, zona asignada para la ubicación del personal repatriado denominada zona roja, la cual se encontraba aislada del resto de la aeronave con una barrera física que cubría por completo desde el techo hasta el suelo de la cabina; la segunda, en el área central de la aeronave, no debía haber personal circulando se asignó como zona amarilla, en esta solo podría circular el personal de salud siempre y cuando se presentara un deterioro clínico de alguno de los repatriados que requiriera la atención médica; la última zona, ubicada en la zona delantera de la aeronave, se denominó como zona verde, asignada para el personal miembro de la tripulación y equipo de salud. La operación tuvo una duración de 5 días y 46,5 horas de vuelo, el avión despegó el 22 de febrero en horas de la madrugada desde la Base Aérea de CATAM con destino a Wuhan, realizando las siguientes paradas técnicas: San Louis (Illinois), Anchorage (Alaska), Incheon (Corea del Sur), desde donde se realizó el vuelo a Wuhan el día 26 de febrero,posterior al embarque del personal repatriado con todas las medidas de bioseguridad, se inició el vuelo hacia Colombia haciendo escalas técnicas en Mumbai (India) y Sevilla (España) para posteriormente continuar hacia Bogotá D.C; todo el personal (tripulantes, personal de salud y repatriados), a su llegada al país fueron aislados durante 14 días, en los cuales ninguno presentó síntomas respiratorios,siendo este el precedente que marcó el inicio de las operaciones del plan “San Roque”, así mismo demostró que no hay un país lo suficientemente lejos de Colombia al que la Fuerza Aérea Colombiana no pueda llegar a apoyar en sus requerimientos y que este tipo de misiones, a pesar de representar un riesgo de contagio para las tripulaciones, el uso de los equipos y protocolos de bioseguridad garantizaron la protección del personal.

El 6 de marzo se confirma por parte del Instituto Nacional de Salud (INS) y por el Ministerio de Salud de Colombia, el primer caso de SARS CoV-2 (COVID-19) en el territorio nacional, se trataba de una ciudadana colombiana que provenía de Italia con síntomas respiratorios. Por orden del Gobierno Nacional, las Instituciones Prestadoras de Salud iniciaron un proceso de adaptación y preparación para la atención de pacientes con sintomatología respiratoria y casos probables de COVID-19 y de la misma manera la Fuerza Aérea Colombiana a través del Centro Nacional de Recuperación de Personal (CNRP), inician la preparación de protocolos y procedimientos para el traslado de pacientes con síntomas respiratorios y críticamente enfermos que requieran atención en centros hospitalarios especializados de III y IV nivel, previendo la tendencia de la enfermedad en el resto del mundo y conociendo la falta de infraestructura hospitalaria en las áreas más alejadas del centro del país, teniendo como referencia la configuración de la aeronave que se usó para el vuelo humanitario en Wuhan con el Boeing 767 “Júpiter”.

El 11 de marzo la OMS declara que el brote de Coronavirus es una pandemia y a partir del 20 de marzo la Fuerza Aérea Colombiana inicia con los vuelos de transporte de ayudas humanitarias, lanzamiento de volantes de prevención y movimiento de cargas con elementos de protección personal; es el 23 de marzo cuando se restringen los vuelos comerciales y privados que provengan del exterior, yel 24 de marzo, con 470 casos confirmado y 4 pacientes fallecidos en Colombia, el Gobierno Nacional ordena el aislamiento preventivo obligatorio en todo el territorio nacional, con el fin de impactar en la curva de propagación del virus en el marco de la fase de contención.Ante la tendencia mundial del incremento de pacientes con complicaciones medicas y la falta de infraestructura en zonas vulnerables para soportar una pandemia, el 28 de marzo se realizó el traslado de una ambulancia y una camioneta en una aeronave C-130 “Hércules”, desde Bogotá hacia Leticia en apoyo al Congreso de la República, con el fin de adecuar y preparar a las regiones apartadas con falta de infraestructura hospitalaria.

Las aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana, que durante sus 100 años han apoyado y servido al país, protegiendo la soberanía del territorio nacional y su espacio aéreo, adaptó sus capacidades y tecnología para la atención de la pandemia, gracias a su versatilidad y profesionalismo a la hora de llegar a todos los rincones del territorio nacional, en especial el potencial de sus aeronaves de transporte C-130 “Hércules” y C-295 “Titan” las cuales con su gran autonomía y carga paga disponible, sumadas a sus diseños “STOL” (Short Take off and Landing) y facultad de poder aterrizar en pistas no preparadas, las hacen las aeronaves más adecuadas para el apoyo a los fines del Estado en el marco del plan “San Roque”, las cuales con tripulaciones entrenadas y con experiencia en operaciones “NVG” (NightVisionGoogles), llegarían a todos los rincones del país a cualquier hora del día. El C-295 “Titan” en su diseño cuenta la capacidad de transportar hasta 7 unidades de cuidados intensivos, con conexiones para el monitoreo correspondiente, hace de este escuadrón un elemento fundamental para la inevitable necesidad de trasladar pacientes sospechosos o confirmados con COVID-19 de las diferentes regiones del país hacia ciudades con niveles de atención especializados; para estos traslados se requieren ciertos protocolos de bioseguridad, que gracias al largo de la cabina de carga del C-295, facilita la separación de las zonas de seguridad y el distanciamiento mínimo de 2 metros entre cada paciente, aplicando el mismo modelo de designación de áreas que se uso en el B-767 “Júpiter” durante el vuelo de repatriación desde Wuhan, China, así mismo el CNRP adquiere cápsulas de aislamiento con sus respectivos filtros de aire, los cuales cuentan con las certificaciones médicas para este tipo de misiones sanitarias.

La Fuerza Aérea Colombiana desde el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM), se convierte en la esperanza de todos los colombianos, siendo esta unidad el epicentro de las operaciones del plan “San Roque”, tornándose en el punto de acopio de todas las ayudas humanitarias de las instituciones del Gobierno Nacional, llegando a una demanda de requerimientos tan elevada, que despertó el dinamismo característico de la institución, haciendo que las aeronaves VIP como el Fokker 28 y Avión Presidencial BBJ, apoyen a las operaciones de transporte de alimentos, elementos de protección personal, implementos de aseo personal, útiles escolares, entre otros, demostrando la capacidad de respuesta de la institución ante esta contingencia por la que se está atravesando.

El primer traslado aeromédico en medio de esta contingencia de un paciente con síntomas respiratorios sospechoso de COVID-19, se realizó el 4 de abril en una aeronave C-295 “Titan”, la cual gracias a su capacidad NVG, pudo llegar en horas de la noche a Puerto Leguizamo, Putumayo, ciudad fronteriza con Perú; este vuelo se coordinó por medio del CNRP, preparando previamente a la tripulación, personal médico y la aeronave con los protocolos de bioseguridad anteriormente establecidos, demostrando que la planeación y la disciplina de las tripulaciones y personal médico, es la mejor preparación para realizar esta misión atípica para la cual ningún país estaba preparado; el traslado se realizó en la capsula de bioseguridad y se aterrizó en Bogotá, sin ningún contratiempo, donde en la rampa militar de CATAM se encontraba la ambulancia con todas las medidas de bioseguridad para recibir al paciente y trasladarlo al Hospital Militar Central, en donde tiempo después se recuperó con satisfacción, siendo este primer traslado, un éxito total, mostrándole a todo el pueblo colombiano que las aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana y sus tripulaciones están preparadas para atender esta emergencia.

CONCLUSIONES

Para fecha del 10 de julio la Fuerza Aérea Colombiana ha realizado el traslado de 30 pacientes confirmados con COVID-19, desde la costa atlántica en Santa Marta hasta la selva amazónica en Leticia, así mismo se han transportado 1099.2 toneladas de carga entre mercados, kits escolares, agua, insumos médicos, respiradores, unidades de cuidados intensivos, pruebas médicas COVID-19 y vehículos de emergencia.

Es así, como su Fuerza Aérea Colombiana se adapta en medio de la pandemia, preparando sus aeronaves, tripulaciones y personal médico para llevar esperanza y ayudar a las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a los fines del estado como lo ha venido haciendo durante sus 100 años de existencia.

PERFIL DEL AUTOR:

Subteniente Erazo Martínez Juan Pablo

Jefe Sección Doctrina

Grupo de Educación Aeronáutica, Comando Aéreo de Transporte Militar

NOTA DEL AUTOR

Juan Pablo Erazo Martinez, Oficial Fuerza Aérea Colombiana, Administrador Aeronáutico- Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suarez- Cali, Valle del Cauca, Copiloto Escuadrón “Titan” C-295, juan.erazom@fac.mil.co.

Este trabajo fue realizado con la ayuda del Escuadrón Medianos del Grupo de Transporte No. 81 del Comando Aéreo de Transporte Militar, bajo el mando del señor Mayor Andrés Correa González.

BIBLIOGRAFÍA

Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/

Ministerio de Salud Gobierno de Colombia. https://covid19.minsalud.gov.co/

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