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La Escuela de Aviación Militar

Fecha de Creación: 
20 de Febrero de 2020
Artículo destacado en la Edición 17 - 1951 de la Revista Aeronáutica, publicación oficial de la Fuerza Aérea Colombiana.
Escuela de Aviación Militar

Artículo destacado en la Edición 17 - 1951 de la Revista Aeronáutica, publicación oficial de la Fuerza Aérea Colombiana.

III - Madrid

El día 15 de febrero de 1925 se inició en Madrid, el primer Curso A de pilotaje y de él formaron como alumnos los señores: Capitán José Delfín Torres Durán, Tenientes Eduardo Gómez Posada, Buenaventura Caicedo, Carlos A. Vergara y Subtenientes Guillermo Cote, Francisco Santos y Ernesto Gutiérrez. La Dirección de la escuela quedó a cargo del Teniente suizo Henry Pillichady (Mayor honorario del Ejército de Colombia).

En el año 1926 ingresaron al Curso A., el Subteniente Heriberto García y Camilo Daza y al Curso B., ingresaron también en el año de 1926, los Tenientes Abraham Liévano, Luis F. Gómez Niño, Ernesto Esguerra, Andrés M-. Díaz, Manuel S. Durán, José M. Rodríguez Duarte y Néstor Mesa. Para la instrucción de estos cursos contaba la Escuela con tres aviones “Wild” distinguidos con los números 11, 13 y 14.

El primer vuelo en escuadrilla realizado por militares colombianos sobre Bogotá, los efectuaron el Capitán Eduardo Gómez Posada, el Teniente Heriberto Gil y el Alférez Camilo Daza, el día 7 de agosto de 1927 con ocasión de las actividades conmemorativas del aniversario de la Batalla de Boyacá.

El primer fruto rendido por la Escuela se cosechó el 15 de diciembre de 1927 al graduarse los primeros pilotos militares en Colombia. Fueron ellos: el Capitán Eduardo Gómez Posada, el Teniente Heriberto Gil y el Alférez Camilo Daza.

La Dirección de la Escuela estuvo a cargo del Mayor Pillichady hasta el 31 de julio de 1928 y al retirarse este oficial por vencimiento de su contrato, quedó encargado de dicho instituto el Mayor Ricardo Vanegas (hoy general en retiro), quien, al decir de sus superiores en aquella época, laboró con toda consagración, procurando el mejor arreglo y conservación del material, ya que en el progreso de la instrucción no podía pensarse por la carencia de personal técnico.

Vino la segunda crisis de la Escuela y después de estudiar con toda conciencia los problemas existentes, el Director de Aviación que lo era el Sr. General Manuel T. Quiñones, propuso la suspensión transitoria de la Escuela de Aviación, lo que se realizó al dictarse la Resolución N° 215 de fecha 28 de diciembre de 1928, por medio de la cual se declaró en receso su funcionamiento, mientras se adquiría personal idóneo y suficiente para dirigirlo, así como material volante nuevo, ya que el existente no podía dar garantías o seguridad de ninguna clase. El balance de la segunda época fue, pues, favorable para el país.

Naturalmente la medida de suspender transitoriamente las tareas de la Escuela, no fue del contentamiento del personal de alumnos ni de muchas personas y vino la polémica, la discusión, etc, pero con la entereza que siempre lo ha caracterizado, el Sr General Quiñones manifestó que la resolución del Ministerio al respecto, había sido insinuada por él, de suerte que si ella constituía un error, él era el responsable y luego entró a explicar los fundamentos técnicos, administrativos y disciplinarios para sostener ampliamente sus tesis, que analizadas hoy día a la luz de la experiencia, nos hacen ver que el Sr. General tenía en forma absoluta toda la razón. Nos es imposible en estas anotaciones hacer el análisis completo de la tesis del Sr. General Quiñones, pero el tema es tan interesante que nos proponemos hacerlo ampliamente en otra oportunidad ya que en ella hemos encontrado muchos puntos de actualidad a pesar de que han transcurrido 22 años.

Sigamos pues, nuestra relación. A principios del año 1929 regresó al país el teniente Arturo Lema Posada quien se graduó en la Argentina como Aviador Militar y Naval. Se le destinó a la Escuela de Aviación como Instructor y fue así como en febrero de 1929 con la cooperación directiva de este distinguido oficial, con la colaboración del Teniente Camilo Daza y del experto mecánico Todhunder (quien acompañó a Méndez Rey en su vuelo New York – Bogotá y que fue contratado por el Gobierno), se autorizó la reanudación de las tareas en la Escuela. El 20 de marzo fue nombrado Director de la Escuela el Teniente Coronel Leopoldo Piedrahita (hoy general).

El 11 de abril de 1930 llegó a la Escuela la nueva misión francesa presidida por el Comandante Pierre Chateauvieux, quien contando con la colaboración de distinguidos oficiales colombianos como instructores de pilotaje, que habían regresado del exterior donde hicieron estudios de aviación, pudo hacer alguna labor pero las dificultades presupuestales no permitieron adelantar los cursos en la forma como los alumnos lo deseaban. En el año 1932 terminó el contrato del Comandante Francés.

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Autor: 
Revista Aeronáutica - Félix J. Liévano
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