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Mujeres en la Cabina del UH-60 Black Hawk

Fecha de Creación: 
03 de Junio de 2020
Aviación Militar - Edición 293
Mujeres en la Cabina del UH-60 Black Hawk

Artículo destacado en la edición 293 de la Revista Aeronáutica, publicación oficial de la Fuerza Aérea Colombiana.

La incursión de la mujer en la aviación ha marcado un hito en la historia. Iniciando el nuevo siglo, Colombia vio graduarse a las primeras pilotos militares, quienes ingresaron a la Escuela Militar de Aviación de la Fuerza Aérea Colombiana, con la herencia de un pensamiento conservador donde estar al mando de una aeronave era actividad exclusiva de los hombres.

Aunque ha tenido que enfrentar situaciones difíciles, dentro de su rol como militar y como piloto, la mujer en la actualidad es un referente, desempeñándose en importantes cargos, cumpliendo misiones en aeronaves de combate y transporte, participando en operaciones especiales de búsqueda y rescate e inteligencia, entre otras.

Por ello, es importante recordar que en 2016, la Institución Aérea graduó a la Capitán María Alejandra Charry como primera piloto de helicóptero Black Hawk, convirtiéndose, gracias a su disciplina y sacrificio en ejemplo e inspiración para muchas jóvenes que encontraron su motivación en el vuelo.

Ser Copiloto
En 2018, el Comando Aéreo de Combate No.5, se enorgulleció al graduar para su cuerpo de vuelo, a las dos primeras copilotos de Black Hawk en Colombia; oriundas de Sogamoso, Boyacá, y Bogotá, respectivamente. Las Subtenientes Camila Montoya Barbosa y Blanca Camila Hernández Guio, ingresaron a la Escuela en 2013, pertenecientes al Curso 89 de Oficiales, culminaron con méritos sus estudios y fueron asignadas al CACOM 5, “Casa de los Halcones Valientes”.

“Siempre soñé con salvar vidas o contribuir de manera positiva a mi país y por eso entré a la Fuerza Aérea. Nuestra formación en la Escuela fue igual a la de cualquier alumno, nos exigían en el entrenamiento físico, en el aspecto militar y académico… Fue muy estricto y teníamos que demostrar que podíamos, así como ellos. Con nuestro sacrificio y disciplina, también logramos salir adelante y cumplir lo que prometimos, nuestros sueños”, expresó la Subteniente Camila Hernández, quien desde ahora hace parte de la planta de copilotos del Black Hawk UH-60.

Para la Subteniente Camila Montoya, la aviación también ha estado presente desde su niñez, al ser hija de un Ingeniero Geólogo vinculado a empresas de explotación petrolera, que viajaba por lo general en helicópteros para ejecutar sus proyectos, ella lo visitaba junto a su mamá y hermanos poniéndose en contacto con los helicópteros desde muy corta edad. “Mi papá siempre quiso que fuera piloto o que estudiara algo relacionado con aviación, además él desde su infancia quiso ser militar, de alguna manera hice realidad su sueño y alcanzar los míos, por eso decidí presentarme a la Fuerza Aérea Colombiana.

Cuando realicé mi curso primario en Cali, lo hice en la aeronave T-90 Calima y mi instructor fue el señor Teniente Coronel John Jairo Báez, que fue un piloto de ‘chopper’, como coloquialmente se le dice al helicóptero, toda su carrera, él me decía que volar una máquina de estas era una muy buena experiencia.

Cuando terminé el curso, dado mí desempeño, tuve la opción de decidir que quería volar, ala rotatoria o ala fija; dije que quería helicóptero. Muchos instructores me dijeron que era una vida muy difícil para una mujer al tener que cargar con una maleta e ir a lugares incómodos. Opté por hacerlo y no me arrepiento porque siento que volar helicóptero, aún más un poderoso Black Hawk me ha permitido, hasta el momento, tener una experiencia operativa única.

Salir en vuelo a un lugar que no conoces a realizar una evacuación aeromédica, tomar decisiones durante el trayecto porque en la mayoría de casos no se puede planear exactamente la misión, te enseña a ser más asertiva al tomar decisiones, más segura, además exige tranquilidad y mantener la calma para apoyar al piloto comandante, con el objetivo de sortear de la mejor manera la situación. El que todas las misiones sean diferentes hace el vuelo de helicóptero muy emocionante, no me importa tener que incomodarme a veces solo por el hecho de volar”, nos cuenta la Subteniente Montoya mientras se prepara para salir a una misión.

Sobresalieron mientras realizaban el curso de tierra según los parámetros establecidos por el Grupo de Educación Aeronáutica de CACOM 5, donde se capacitaron en Aerodinámica; Administración de Recursos en Cabina o CRM, por sus siglas en inglés, Crew Resource Management; Sistemas de la Aeronave, Factores Humanos; Medicina Aeroespacial; Análisis de Fallas y Emergencias, entre otras. Como parte de esta formación efectuaron el curso de simulador en el Comando Aéreo de Combate No.4, sede de la Escuela de Helicópteros para la Fuerza Pública, donde tuvieron la oportunidad de realizar sus primeras misiones al lado de experimentados pilotos instructores, quienes transmitieron sus conocimientos para que estas jóvenes lograran una excelente interacción con la máquina.

“No ha sido fácil, pero sí muy satisfactorio recibir los conocimientos necesarios para ser capaces de operar al lado del piloto, es un sueño hecho realidad”, son las palabras de la Subteniente Hernández, orgullosa recibiendo su acreditación como copiloto del equipo insignia de la Casa de los Halcones Valientes, dispuesta a servir al pueblo colombiano.

Desempeño en vuelo
Ad portas de llegar a sus cien años, la Fuerza puede operar el equipo UH-60, con mujeres capaces de entregar lo mejor de sí mismas para cumplir con éxito las misiones encomendadas. Su audacia y pasión por el vuelo les han permitido llegar a lugares de difícil acceso para continuar salvando vidas, apagando incendios, transportando tropas y realizando maniobras de rescate que han preservado la integridad de militares y civiles a lo largo y ancho de Colombia, así mismo, en países hermanos tales como, Perú, Costa Rica y Ecuador.
Ellas, deben desplazarse a diferentes lugares para realizar comisiones de 15 días, una vez al mes, dispuestas a reaccionar en cualquier momento hasta donde sean requeridas, llevando en su bolsa de vuelo no solo sus pertenencias, sino también el anhelo de ser útiles a la sociedad y ayudar a todos aquellos que se encuentren en sitios de la geografía nacional donde solo un Black Hawk puede llegar.

Estas mujeres comparten la cabina también con pilotos que han volado más de 3.000 horas en el UH-60, aprendiendo de cada uno de ellos algo nuevo para enriquecer su experiencia e ir sumando horas que les permitirán, en un futuro cercano, convertirse en pilotos comandantes.

El Teniente Coronel Ricardo Gutiérrez, Comandante del Grupo de Educación Aeronáutica del Comando Aéreo de Combate No.5, afirma que “estas dos Oficiales pasaron todas las pruebas que se requieren para certificarse como las primeras copilotos del equipo UH-60 y hacen parte del Escuadrón 513, que cumple misiones especiales y operaciones de orden público".

De esta forma, se ponen a disposición para servir a la Fuerza y por supuesto al país, para llevar a cabo las misiones que son desarrolladas también por otros pilotos con el fin de seguir dejando en alto el nombre de la Institución Aérea, abriendo puertas para las nuevas generaciones que ven en el vuelo la posibilidad de fortalecer el papel de la mujer en Colombia y en el mundo, por ello la Fuerza Aérea Colombiana se prepara para tener muy pronto la primera tripulación femenina compuesta por piloto, copiloto y técnicas de vuelo del Black Hawk UH-60.

Lo invitamos a deleitarse con maravillosas historias en la Edición “Integridad, Fuerza y Mujer”, un homenaje a las 2.661 mujeres, Oficiales, Suboficiales y Civiles que impregnan el cumplimiento de la misión de la Fuerza Aérea Colombiana con un matiz diverso e incluyente. Suscríbase a la Revista Aeronáutica en https://www.fac.mil.co/node/8675

Autor: 
Revista Aeronáutica - Capitán Ana Beatriz Castillo Cárdenas, Asesor de Defensa Edith Elena Roldán Castro
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