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Orgullosa de portar las alas de piloto militar

Fecha de Creación: 
24 de Junio de 2020
Orgullosa de portar las alas de piloto militar

Día a día son más las mujeres que sobresalen por sus capacidades intelectuales y laborales, demostrando la excelencia en cada actividad que realizan y dejando una huella en cada lugar o situación en la que participan. Las mujeres de la Fuerza Aérea Colombiana, desde 1997 se han caracterizado por ser mujeres integrales, con habilidades y aptitudes que van desde liderazgo hasta el pilotaje de aeronaves de transporte, instrucción y combate. Actualmente y cada año va aumentando el número de Oficiales y Suboficiales que llegan a hacer parte de la institución para trabajar desde sus especialidades para crecer profesionalmente y aportar al cumplimiento de la misión de la Fuerza.

Todas ellas no solo cumplen su labor como militares, sino también con sus familias. Conozca la historia de la Capitán Catalina Olivares, piloto militar, esposa y mamá, una mujer destacada que ha dejado en alto su ciudad natal, el apellido de su familia y las capacidades de las mujeres colombianas.

• ¿Quién es Catalina olivares?
Soy una Caleña de 31 años. Vengo de una familia muy unida compuesta por mis dos padres Harold Olivares y Olga Lucía Bolaños y mi hermano menor Harold. Actualmente estoy casada con el Capitán Camilo Serrano, piloto instructor del equipo y mi hija Sofía de 4 años mi motor de vida.
A la edad de los 16 años, viviendo en Villavicencio, me enteré de las convocatorias que estaba realizando la Fuerza Aérea Colombiana y junto con el apoyo de mis padres, decidimos iniciar este gran reto. Soy la única militar en mi familia y soy motivo de orgullo y un referente para ellos. Ingresé el 9 de enero de 2006, me gradué como Ingeniera Informática y en el 2010 empecé con este desafío tan hermoso llamado “vuelo”.

• ¿Cómo fue su paso por la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez –EMAVI-?
Hago parte del Curso No.82 de oficiales, en el que ingresamos 21 mujeres; el paso por la escuela no fue fácil, pero tampoco imposible, ya que el trato y el entrenamiento físico, en general todo, es igual tanto para los hombres como para las mujeres y es valioso poder ver desde la posición en la que me encuentro actualmente, todos los logros alcanzados y haber encontrado a personas maravillosas que día a día se convierten en tu familia. Es una formación que necesita sacrificio, dedicación y ser muy aplicado; no es fácil dejar tu casa atrás, pero todo hizo parte de cumplir un sueño.

• ¿Qué significa ser Piloto de la Fuerza Aérea Colombiana?
Significa todo, me siento muy orgullosa de ser parte de esta valiente especialidad, no me arrepiento de la carrera que escogí, volar cambia el concepto que se tiene de la vida, podemos ver el mundo desde otra perspectiva, es relajante, apasionante y satisfactorio poder llegar a tierra con el deber cumplido. Lo que más recuerdo, es haber tenido la oportunidad de salvar vidas, evacuar a un niño a medianoche de Puerto Leguízamo a Bogotá por una apendicitis y ver en la cara de su madre las lágrimas de agradecimiento, es algo que le llena a uno el alma y el corazón y le da fuerza y fortaleza, para seguir adelante a pesar de las dificultades o adversidades. Esa es nuestra labor, es por eso que estamos acá los pilotos militares, para servir a nuestra gente y a nuestro país.

• ¿Qué aeronaves ha volado y cómo fue esta experiencia?
Inicialmente en mi fase de instrucción volé T-41D en EMAVI y T-27 en el Comando Aéreo de Combate N°2, no fue fácil en un inicio, pero con perseverancia, compromiso y mucho estudio, logré las tan anheladas alas de piloto militar. Posteriormente fui designada para volar como copiloto en el equipo DO-328 en Satena, durante 2 años, allí viví una experiencia inolvidable, una gran escuela, donde aprendí y conocí muchos lugares de mi país, realizando esa linda labor de unir los destinos más alejados en el territorio nacional. Actualmente soy piloto comandante del equipo Caravan C-208B, orgullosa de la labor que cumplo en esta gran aeronave, ya que he tenido la oportunidad de realizar misiones de inteligencia, transporte y transporte medicalizado.

• ¿Cómo equilibra ser mamá y piloto?
Ser mamá es el rol más importante que tengo en este momento y para mí es un privilegio poder serlo, porque hace parte de mi proyección personal; ser piloto es una labor exigente, se requiere de mucha entrega y valentía, pero pienso que no he sacrificado un sueño por el otro, ya que tengo una hermosa familia y mi vida profesional sigue creciendo; para equilibrar estas dos misiones ha sido indispensable el apoyo de mi esposo, es un padre excelente y siempre ha estado para apoyarme, gracias a él he podido seguir con mi hermosa labor de madre sin dejar a un lado mi pasión, el vuelo. Sofía me enseña algo diferente todos los días, me impulsa a seguir adelante, le encantan los helicópteros (irónico, sus padres son pilotos de aviones) y aunque muchas de mis compañeras dejaron un lado lo operativo al ser madres, en mi caso, tuve la fortuna de contar con mi esposo para continuar con mi labor como piloto y así hago lo que toda mamá debe hacer por sus hijos, cuidarla y atenderla, estar ahí para ella, ser ejemplo y apoyarla incondicionalmente.

• ¿Si tuviera la oportunidad de volver a ingresar a la FAC, lo haría? ¿Por qué?
Sí, porque ha sido la institución que me ha dado todo lo que soy y todo lo que tengo. Gracias a la FAC he podido conocer gran parte de mi país, llenarme de gratitud por la valiosa labor que desarrollamos día a día por los colombianos.

• ¿Cómo ve usted la inclusión de las mujeres en las Fuerzas Militares?
Hoy en día, la mujer ocupa un lugar importante ante la sociedad y ha ido asumiendo cargos que anteriormente solo eran para personal masculino, con el paso de los años, hemos ido ganando nuestro espacio con nuestro trabajo, demostrando nuestras habilidades, capacidades y destrezas, en actividades donde se pensaba que no íbamos a salir adelante y las cuales hemos logrado igual o mejor que los hombres. Hemos demostrado que somos capaces de cumplir con la misión, de enfocarnos en nuestros objetivos para así conseguir los mejores resultados.

• ¿Qué es lo más difícil de ser piloto y qué mensaje le da a todas las mujeres que sueñan con llegar a ser pilotos?
Lo más difícil de ser piloto es la toma de decisiones, es tomar la decisión correcta en el momento correcto, ya que esas decisiones involucran vidas. El mensaje que hoy les dejo es que sean perseverantes y persigan sus sueños. Existirán momentos difíciles, pero recordar que todo es posible y que toda profesión tiene esfuerzos y sacrificios, lo importante es no perder la pasión y dejar presente que tenemos las mismas capacidades y habilidades que los hombres.

• ¿Qué sueños tiene ahora como militar y piloto de la Fuerza Aérea Colombiana?
Mi sueño es seguir contribuyendo con la misión en el área de transporte, poder comandar un avión pesado, llevando ilusiones y sueño a destinos alejados de nuestro país.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas CACOM-7
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