Inicio / Pinoeros del reabastecimiento en vuelo en Colombia

Pinoeros del reabastecimiento en vuelo en Colombia

El 20 de julio de 1991, la Fuerza Aérea Colombiana realizó por primera vez una operación de reabastecimiento en vuelo. El Boeing 707 FAC 1201 despegó del Comando Aéreo de Transporte Militar, CATAM, tripulado por los señores Teniente Coronel Fernando Soler Torres, Teniente Coronel Jaime Bueno Sierra, Técnico Jefe Gustavo Sandoval, Técnico Jefe Arturo Cerón, Técnico Jefe Mario Gutiérrez y Técnico Subjefe Miguel Villalobos. Esta primera práctica de reabastecimiento se efectuó en el espacio aéreo del Comando Aéreo de Combate No. 1, Puerto Salgar, con un Mirage M-5 y un Kfi r C-2 como receptores, comandados por los señores Mayor Fernando Medrano Jaramillo y Mayor Flavio Ulloa Echeverri, respectivamente.

Durante la década del noventa, en el Comando Aéreo de Mantenimiento, Madrid, los aviones Mirage y Kfi r fueron modernizados y adaptados con la capacidad de reabastecimiento en vuelo. Los pilotos de combate recibieron en Israel entrenamiento de xperimentados instructores, lo que generó una doctrina propia para este tipo de operación aérea.

El señor General Fernando Soler Torres, quien en la actualidad se desempeña como Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, es considerado uno de los pioneros del reabastecimiento en vuelo en el país, ya que fue seleccionado en el primer grupo de pilotos que cumplieron esta importante misión, que contribuye a prolongar el alcance y autonomía del vuelo de las aeronaves de la Fuerza Aérea.

En mayo de 2002, se llevó a cabo una importante misión de reabastecimiento en vuelo, cuando en desarrollo de las operaciones subsiguientes a la Operación Militar Pirarucú, Zeuz reaprovisionó en vuelo a dos aviones Mirage M-5 y dos Kfi r C-7, permitiéndoles efectuar reconocimiento armado a la Base Fluvial de El Encanto, Putumayo. Posteriormente, se procedió a atacar una pista ilegal en el departamento del Amazonas donde se entregaron ocho bombas MK 81, y por último se realizó un reconocimiento a la Base Militar de la Pedrera, Amazonas. En esta misión, conducida por la Fuerza Aérea Colombiana, se emplearon tres horas y cincuenta minutos, considerado hasta ese momento, el mayor tiempo de vuelo en una operación con reaprovisionamiento a aviones de combate.