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Rescatistas de personal “arriesgamos nuestra vida para salvar la de los demás”

Fecha de Creación: 
23 de Marzo de 2021
Rescatistas de personal “arriesgamos nuestra vida para salvar la de los demás”

Con motivo del nonagésimo cuarto aniversario de la Especialidad de Seguridad y Defensa de Bases, desde el Comando Aéreo de Combate No. 5, resaltamos la importancia de la labor que a diario realizan los rescatistas de personal, de esta Unidad, quienes arriesgan sus vidas para salvar la de los demás, teniendo como premisa “Nunca dejar a nadie atrás”.

Comprometidos con la Institución en el desarrollo de las actividades que se realizan en pro del cumplimiento de la misión, los hombres y mujeres rescatistas de la “Casa de los Halcones Valientes” nos cuentan una de sus historias.

Después de recibir el llamado, a través del Centro Nacional de Recuperación de personal –CNRP-, se designó un helicóptero UH-60 Black Hawk, en configuración Ángel, que procedió de manera inmediata para efectuar la operación de rescate, nos informaron que debíamos desplazarnos hasta el Nevado del Tolima para realizar la extracción de una mujer quien sufrió una caída de más de 80 metros, cuando intentaba escalar dicho Nevado. La aeronave despegó desde Rionegro hasta la ciudad de Ibagué en donde nos esperaban organismos de socorro de la región, para orientarnos hacia el posible punto de extracción e informarnos sobre las condiciones del terreno.

Inmediatamente se recibieron las instrucciones, se dio inicio al primer intento de recuperación de Johanna, debido a la altura donde se encontraba la paciente fue necesario retirar algunos equipos de la aeronave con el fin de liberar peso de la misma y por consiguiente mejorar el rendimiento; una vez en vuelo, se realizaron diferentes patrones de búsqueda sobre el Nevado hasta que luego de varios minutos de vuelo, fue posible ubicarla junto a sus acompañantes, con tan mala fortuna que los fuertes vientos y las condiciones atmosféricas no permitieron el aterrizaje en el punto, lo que nos obligó a abortar la misión y retornar a la ciudad de Ibagué. Estas situaciones ponen a prueba la capacidad mental de los rescatistas en razón a que ante la imposibilidad de rescatar a la ciudadana nuestro estado de ánimo decae notablemente y la frustración aumenta con el pasar de las horas.

Nuevamente en tierra, replanteamos la misión, evaluando diferentes cursos de acción, lo mas viable era que el personal de RP subiera al helicóptero a Johanna y se quedara en el punto, debido a que por el rendimiento de la aeronave en la altura, no era posible la extracción de tantas personas y posterior a ello, descendiéramos por vía terrestre hasta el municipio de Juntas-Tolima camino que tardaríamos en recorrer entre 15 y 20 horas. Finalmente se decide realizar otro intento de rescate pese a las condiciones planteadas sin importar la dificultad, pero teniendo en cuenta la pericia de la tripulación, en ese momento la única prioridad era rescatar con vida a Johanna ya que ese es el motivo por el cual los hombres y mujeres de seguridad a bordo de los poderosos UH-60 trabajamos a diario.

Por otro lado, vía radio nos informaban que las condiciones de salud de Johanna empeoraban con el paso de las horas, probablemente tenía varias fracturas en su cuerpo, la altura en la que se encontraba, sumada al dolor y la falta de medicamentos analgésicos no favorecían sus signos vitales.

Al siguiente día, cuando las condiciones meteorológicas lo permitieron, se realizaron dos intentos más para poner a salvo a Johanna, el primero de ellos fue fallido, pero en el segundo fue posible ubicarla y extraerla; para esto fue necesario que los RP abandonáramos la aeronave cuando ésta se encontraba en vuelo estacionario a aproximadamente a 2.2 metros de altura y desplazarnos rápidamente hasta el lugar donde estaba la paciente, subimos a Johanna al helicóptero y procedimos hasta la ciudad de Ibagué para que recibiera atención médica especializada.

Gracias al arrojo, valentía y experticia de los rescatistas y la tripulación, se puso a salvo la vida de esta ciudadana colombiana, una vez más los ángeles de metal del CACOM-5 extendieron sus alas “Para que otros puedan vivir”.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas CACOM 5
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