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Satena es Colombia

El 19 de octubre de 2007, fui testigo de uno de los acontecimientos más importantes en la historia de la Aerolínea SATENA, la unión de la capital colombiana con el departamento del Amazonas. El lanzamiento de la ruta Bogotá-Leticia-Bogotá, se efectuó en el moderno y confortable avión Embraer ERJ-170, con capacidad para 76 pasajeros.

Antes de la llegada de esta nueva tecnología, SATENA cubría la ruta Bogotá – Neiva - La Chorrera – Leticia- La Pedrera, actualmente, ofrece un vuelo directo, gracias a la acertada gestión del señor General Héctor Campo Plata, presidente de la aerolínea.

En horas de la mañana, los invitados fuimos llegando al hangar de SATENA, en inmediaciones del aeropuerto El Dorado. Representantes de los medios de comunicación y de las agencias de viajes del país, abordamos la aeronave tripulada por el Capitán Jorge García, el Mayor Juan José Jaramillo, el Técnico Nelson López, y las auxiliares Gloria Saavedra y Ángela Amézquita, quienes nos dieron una cálida bienvenida. El carreteo y decolaje se inició bajo un sol resplandeciente, pasados algunos minutos el paisaje se fue transformando a medida que sobrevolábamos los departamentos de Meta, Guaviare, Vaupés, dejando ver la exuberante selva colombiana. Hora y cuarenta minutos después aterrizamos en el Amazonas.

En el aeropuerto General Alfredo Vásquez Cobo de Leticia, un arco de lluvia formado por los carros de bomberos bautizó el vuelo inaugural. Poco después, en la rampa se abrió la puerta de la aeronave, el alborozo de quienes emocionados esperaban el arribo de la comitiva de Bogotá se hizo sentir. Como es tradicional en SATENA, se pidió la protección divina para esta nueva ruta, a través de la bendición de la aeronave por el señor Obispo del Amazonas José de Jesús Quintero. Así, se oficializó la ruta Bogotá-Leticia-Bogotá. En la rampa nos esperaban las autoridades civiles y militares de Leticia, que con abrazos y efusivos saludos festejaron el inicio de operaciones de esta ruta que en ese mismo instante iniciaría su itinerario a Bogotá con un grupo de pasajeros de la región.

A partir de ese momento, nuestro viaje continuó con los guías del Hotel Decamerón Explorer de Leticia, quienes tenían la misión de mostrarnos las riquezas naturales y culturales del Trapecio Amazonico. Antes de dejar el aeropuerto, nos ofrecieron una copa de Caipirinha cóctel preparado con Cachaza un licor nativo de Brasil, hielo y limón. Luego nos trasladaron al Puerto de Tabatinga, ciudad brasilera a orillas del río Amazonas, donde nos embarcamos en lanchas. con motor fuera de borda para iniciar una espectacular travesía de 45 minutos por el río más caudaloso del mundo. Su majestuosidad e imponencia se unía al paisaje envolvente que sólo nuestra selva amazónica puede tener.

Al final del recorrido llegamos a la Reserva Natural Isla de los Micos, lugar indescriptible y quizá inimaginable para los citadinos: rodeado de árboles gigantescos, con senderos, puentes, miradores y barandas de madera donde nos deteníamos a llamar a los micos nativos con el silbido particular que los hace bajar de los árboles con tal rapidez que hacen sonar el follaje como si el viento lo golpeara fuertemente. Los guías nos entregaron algunas bananas para atraer a estos pequeños animales que caían por la cabeza, hombros y brazos hasta alcanzar la deliciosa fruta. Sus diminutas caritas tenían la expresión de criaturas traviesas que complacidas deleitaban ese manjar de micos. Un espectáculo maravilloso que nos unió aún más con la magnificencia dela naturaleza.

En esta hermosa isla nos esperaba un delicioso almuerzo que nos dio fuerzas para iniciar el regreso a Leticia, no sin antes registrar en las cámaras fotográficas el inigualable atardecer en tonos rojizos y sepias. Comenzamos el retorno a Tabatinga, nuevamente por el sobrecogedor río Amazonas. Al llegar, nos dirigimos al Hotel Decamerón, donde un grupo
folklórico representó en sus bailes parte de la cultura de la región, y el reconocido Kapax con su inquietante Boa Constrictor, serpiente de piel lisa, fría que trasmite un temor avasallador, nos demostró por qué es llamado “El Tarzán del Amazonas”.

A las cinco de la tarde, con el sol iniciando su ocaso, nos trasladamos al Auditorio del Banco de la República, donde la Gobernación del Departamento ofreció un homenaje al General Héctor Campo Plata, quien con sentidas palabras hizo la presentación de exótica belleza. Un paraíso del cual debíamos salir para regresar a la asfáltica ciudad, guardando en la mente imágenes de esos paisajes tan fugazmente vistos, llevándonos de recuerdo una réplica de los hermosos delfines rosados, especialmente tallados por los nativos de la región, y con la esperanza de regresar para recorrer otros fabulosos parajes.

SATENA ofrece vuelos Bogotá– Leticia los lunes, miércoles y viernes,saliendo a las 12:40 horas con llegada las 14:30 horas. Así mismo, en la ruta Leticia – Bogotá con salida a las 15:10 horas y llegada a las 17:00 horas. El valor del tiquete oscila entre los $306.000 y $578.000, en un confortable viaje a bordo del avión Embraer ERJ 170.

Sin duda esta experiencia reafirma que la aerolínea, ahora con su nuevo slogan “SATENA es Colombia”, se ha convertido en la primera opción para los viajeros que gustan de las zonas paradisíacas de nuestro territorio, a través de los 43 destinos con que cuenta.
María Eugenia Palacios Aragón