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Solicitud de rectificación al Diario El Espectador

Fecha de Creación: 
17 de Enero de 2021
Solicitud de rectificación al Diario El Espectador

Señor:
FIDEL CANO CORREA
Director Diario “El Espectador”
Bogotá, D.C.

Asunto: Solicitud de rectificación de la Columna de Opinión “Historia de Año Nuevo” y de la información contenida en la Entrevista “No he entregado mis sueños, aún quiero ser piloto”: Iván Espejo”.

Señor Director:

Conocedores de la trayectoria, prestigio y responsabilidad del diario que tiene el honor de dirigir, en nombre de los hombres y mujeres de la Fuerza Aérea, institución que represento, le deseamos éxitos en su gestión, para que sea siempre portador de la verdad y la información para el pueblo colombiano.

Motiva esta solicitud el texto de opinión de autoría de la columnista Piedad Bonnett, publicado el 2 de enero de 2021, a las 10:00 p.m., cuyo título es “Historia de Año Nuevo” y la Entrevista titulada “No he entregado mis sueños, aún quiero ser piloto”: Iván Espejo”, del 16 de enero de 2021 en el que se relata la historia de una familia que, a su juicio, ha sido maltratada por la vida y por la Fuerza Aérea Colombiana.

En primer lugar, debo manifestarle señor Director que, como usted bien lo sabe, su Fuerza Aérea, institución castrense que tengo el inmenso orgullo de comandar, se ha caracterizado a lo largo del trasegar nacional por ser respetuosa de la Constitución y la Ley, y ser garante de los derechos de todos nuestros compatriotas; creemos firmemente que para ello fuimos instituidos y, consecuentemente, cada día hacemos que todos nuestros esfuerzos estén dirigidos al logro de tan anhelado fin.

No nos corresponde pronunciarnos sobre la primera parte de esa columna; sin embargo, sí es mandatorio hacer algunas precisiones sobre los apartes de los textos que refieren a la Fuerza Aérea Colombiana.

Algunos de los aspectos que consideramos de necesaria aclaración son:

El joven mencionado en el texto como D, y posteriormente identificado como Iván Espejo, fue admitido en la Escuela de Suboficiales “CT. ANDRES M. DIAZ (ESUFA)”, institución que tiene como misión “Formar militarmente al futuro Suboficial de la FAC, brindar una instrucción y educación de Calidad pertinente a las necesidades de la Fuerza para dominar en el aire, el espacio y el ciberespacio, generar productos tecnológicos y/u otros aplicables y patentables que contribuyan a los fines del Estado”; no la formación de pilotos.

De igual manera, no es cierto que el joven “dos meses después de su ingreso a la FAC, durante un ensayo de juramento de bandera y para “celebrar” su cumpleaños, un alumno de segundo año, de los que llaman “distinguido”, que estaba a cargo de la formación, lo molió a golpes en la parte baja de la espalda, mientras otro le decía: “Tranquilo, todo pasa, no se mueva”.

El respeto por los derechos humanos de todo el personal que integra la Institución, así como, la formación que en esta materia se imparte a todo el personal es prioritaria y, por ello, ante el más mínimo indicio de transgresión a estos preceptos se activan todos los procedimientos y protocolos para verificar la ocurrencia o no de dichas situaciones, conforme lo establecen los reglamentos internos de la institución y, puntualmente en este caso, del Reglamento Académico para Alumnos de la ESUFA.

Por tal razón, tan pronto se conoció la manifestación del Exalumno sobre la presunta agresión, se dio inicio a la respectiva investigación disciplinaria en contra de quien, supuestamente, fue el agresor; no obstante las denuncias del presunto agredido, la totalidad de las pruebas que fueron recaudadas permitieron colegir, sin lugar a dudas, que el hecho denunciado no existió.

A pesar de lo anterior, también es necesario señalar que, conforme las averiguaciones e informaciones allegadas a este Comando, en efecto, el joven se presentó el día 12 de marzo de 2019 en la Escuela de Suboficiales (ESUFA), reportando dolor estomacal bastante intenso, por lo cual fue llevado al Establecimiento de Sanidad Militar del Comando Aéreo de Mantenimiento (CAMAN), Unidad que se encuentra ubicada frente a la ESUFA.

En dicho Establecimiento de Sanidad se le realizó valoración y exámenes por medicina general, permaneciendo en observación hasta el día trece (13) de marzo, fecha en la cual fue remitido al Hospital Militar, donde ingresó a las 15:32 horas. A partir de ese momento y hasta la fecha de su salida de hospitalización, fue acompañado de manera permanente por personal militar del Grupo de Alumnos de la Escuela de Suboficiales; es decir, la atención médica prestada al joven fue oportuna y de calidad.

No es cierto que los médicos del Hospital Militar hubiesen declarado que las lesiones que sufrió el joven se debieron a traumas por golpes; de haber sido así, la Institución habría puesto en conocimiento de las autoridades con competencia en materia penal tal situación. Así está establecido en nuestros protocolos y ante ello somos inflexibles.

Es cierto que el Exalumno presentó una solicitud deprecando su reintegro a la Escuela, el día primero (01) de julio de dos mil veinte (2020). Mediante documento fechado veinticinco (25) de junio de dos mil veinte (2020), la Escuela de Suboficiales, a través del Comité Curricular, estudió su caso, encontrando que no era procedente dicha solicitud, ya que había superado los 12 meses que tenía como tiempo para poder realizarla ante la Dirección de la Escuela, de acuerdo a lo establecido en el Reglamento Académico. Todo se ha resuelto conforme las directrices de los reglamentos.

En cuanto a que “La institución (…) nunca castigó al agresor”, debo reiterar que no hubo lugar a ello, por inexistencia del hecho investigado, según se determinó por parte del competente. En el procedimiento disciplinario adelantado, se resolvió declarar no probados y desvirtuados los cargos formulados al investigado y, como consecuencia, absolverlo. En las diferentes actuaciones y diligencias procesales de la investigación, no se pudo determinar ni endilgar responsabilidad, al no existir prueba alguna que demostrase que el comportamiento del Distinguido se subsume a alguno de los supuestos hechos que se contempla como falta disciplinaria dentro del Reglamento Académico.

Con tristeza observamos las manifestaciones del joven al señalar que fue abandonado por la Institución, pues pareciera olvidar (entre muchas otras cosas) que sus compañeros de la Escuela y los Oficiales y Suboficiales orgánicos de ese plantel educativo, de su propio bolsillo y sin más interes que el de apoyarlo así fuese económicamente, hicieron aportes para coadyuvar en todo su proceso. De igual manera ocurre con otras tantas falacias expuestas en la publicación; pero, lo más preocupante de todo es observar cómo el texto de autoría de la periodista da por hecho todo lo dicho por el señor Espejo, olvidando si quiera dar la posibilidad a la FAC de manifestarse al respecto.

Dicho esto, creemos ampliamente en el espíritu de la Constitución Política y en la facultad que a todos nos concede de expresar líbremente nuestras opiniones, pero también creemos en que las mismas deben obedecer a la verdad. En el caso que nos ocupa, consideramos que la imagen institucional y su buen nombre, así como el de sus miembros, están siendo fuertemente lesionados con estas apreciaciones que escapan a la verdad.

La Fuerza Aérea Colombiana está presta a ampliar la información, invitándole a escucharnos y corroborarla, como justamente lo merece. Con suma extrañeza observamos en la citada entrevista que la periodista tuvo la osadía de escribir que “Consultada, la FAC no quiso pronunciarse”, aspecto completamente falso.

Todo lo anterior es motivo suficiente para solicitarle rectificar la información contenida en la columna de opinión y la entrevista ya identificadas con respecto a la Fuerza Aérea Colombiana, en especial de cada uno de los apartes acá mencionados, en consonancia con el artículo 20 de la Carta Política; especialmente porque, la columnista, sin siquiera usar la expresión “presuntamente”, desconoce la presunción de inocencia, el debido proceso, el derecho a la defensa y la contradicción de la prueba, principios que aplican a los funcionarios que orgullosamente visten el uniforme azul.

De Usted, cordialmente,

General RAMSÉS RUEDA RUEDA
Comandante Fuerza Aérea Colombiana

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