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Un cuento de fantasía al estilo Fuerza Aérea

Fecha de Creación: 
14 de Julio de 2020
Un cuento de fantasía al estilo Fuerza Aérea

Entre letras, dibujos, ideales y una gran familia; Daniel Yussef Garzón Plazas, un Girardoteño de apenas 12 años de edad e hijo de uno de los civiles orgánicos del Comando Aéreo de Combate No 4, fue el ganador del primer concurso de cuento literario “Mi Cuento en Familia FAC”; categoría de 11 a 15 años, ocupando el primer puesto y demostrando con ello su capacidad de expresión escrita, sirviendo de ejemplo para muchos más niños de su edad.

El concurso que fue liderado por Jefatura de Familia y Bienestar Social de la Fuerza Aérea Colombiana, convocó a todos los niños y niñas, hijos de los funcionarios, para participar en este concurso cuya temática era la familia.

Daniel, motivado e inspirado por su familia y lo que le gusta hacer, decidió sentarse y escribir un cuento lleno de fantasía y creatividad, en donde deseaba y pedía a Dios la felicidad absoluta de una familia, rodeada de paz, amor y tranquilidad.

Ese ideal de familia lo materializó en su cuento, en donde el trabajo en equipo, el amor y la imaginación jugaron un papel fundamental; usando además, diversos elementos y recursos normativos, expresivos y narrativos del lenguaje escrito.

Para muchos niños como Daniel, escribir no es fácil; pero él disfruta perderse entre las letras de su cuaderno, borrar una y otra vez las ideas hasta encajar en la historia su verdadera intención, recreándola con mucha creatividad; pero lo más importante, buscando dejar una enseñanza muy especial en todas las familias.

Su anhelo más grande es hacer que su cuento se conozca y se convierta en inspiración para muchas familias que hoy en día pasan por dificultades o que sencillamente descuidan a sus hijos por estar pendientes de banalidades o cosas materiales.

Aquí su cuento…

LA GRAN FAMILIA; SI SE PUEDE SER FELIZ.

Había una vez una familia, conformada por los padres más amados; Miguel y Sandra, ellos tenían tres hijos Karen, Paula y Andrés; no eran una familia unida ya que todos tenían algo que los alejaba. Sandra y Miguel siempre tenían discusiones por falta de dinero y no eran muy buenos cuidadores de sus hijos. Karen y Paula estaban sumergidas en las cosas de su adolescencia (creyendo ser más grandes de lo que eran en verdad), deseando salir con amigos a divirtiese a discotecas y a varios lugares donde no debían estar dos niñas.

Por otro lado, Andrés seguía con sus malas calificaciones en el colegio, cosa que causaba un gran enojo en sus padres. La familia nunca se encontraba en armonía ni a la hora de reunirse en la mesa a cenar porque siempre había un problema que formaba controversia entre la familia.

La abuelita de los tres jóvenes siempre estaba triste, ella quería que fuese una familia que conviviera en armonía, su consentido era Andrés, lo consentía y le decía que pidiera a Dios que intercediera por la familia para que fueran felices.

Al principio, Andrés que era un chico preocupado por sus propios asuntos y muy extrovertido no tenía en cuenta lo que le decía su abuela. Sin embargo, el chico era tan curioso que le gustaba leer los periódicos que llegaban a diario a su casa.

Un día se dispuso a leer un artículo en el que relataban una historia de una familia muy adinerada de otra ciudad, ellos habían perdido a su hijo ya que se había quitado la vida por sus sentimientos de soledad; no aguantaba más las discusiones familiares y la falta de amor de parte de sus padres a pesar de las comodidades económicas en las que vivían.

Andrés se puso a pensar que si él y su familia no ponían fin a las discusiones y problemas que venían desestabilizando la familia, esto podría convertirse también en una tragedia como la que había leído en el periódico. Andrés muy asustado se encerró en su habitación y recordó que su abuela le pidió que hablara con Dios, fue allí cuando dio ese primer paso. Pidió a Dios que le ayudara a que su familia estuviera llena de amor, paz y tranquilidad.

Al día siguiente Andrés reunió a toda su familia en la sala de su casa y les relató la historia que había leído del periódico, diciéndoles que con la ayuda de Dios y unidos como la familia se terminarían las discusiones y serian la familia más feliz del mundo.

Los padres, sus hermanas y su abuela asombrados de la reacción que tomó Andrés frente a tal historia del periódico, decidieron pensar cada uno cuales eran sus debilidades y empezar a mejorar para que todo cambiara y fuera una familia llena de buena convivencia y amor.

Cuando todos se dieron cuenta de las falencias que debían mejorar, se comprometieron por amor a la familia a cambiar y ser mejores personas. En este momento se dieron cuenta que la familia era primero ante cualquier circunstancia y sin importar que no tuvieran tanto dinero o les faltaran otras cosas materiales, aprendieron que aunque no hayan muchos lujos, si hay una familia llena de amor se puede ser feliz.

Al cabo de unas semanas eran la familia más feliz, Andrés empezó a mejorar sus calificaciones en el colegio y se convirtió en el mejor, Karen y Paula cambiaron los pensamientos descontrolados que tenían y los padres les daban todo el amor a sus hijos y cuidaban de ellos todo el tiempo posible.

Llegando las vacaciones decidieron hacer un viaje familiar, donde todos se encontraban llenos de alegría ya que todos iban por primera vez a conocer el mar; Andrés, Paula y Karen gritaban de alegría que estaban muy felices de poder compartir las vacaciones en familia.

Después de ocho días de vacaciones la familia feliz llegó a su casa, Andrés decidió buscar el sitio donde se encontraba el periodista que había escrito la historia en el periódico y le preguntó si podía darle la oportunidad de relatarle la historia de la familia feliz para que fuera puesta en una columna del periódico y también sacaran historias de familias felices, no sólo noticias tristes.

Al final el periodista decidió tomar la sugerencia de Andrés e incluso pidió una foto de la familia para que acompañara el relato que se iba a publicar; al pasar dos días, Andrés muy intrigado por ver el periódico madrugó, fue a comprar el ejemplar del día y allí estaba la historia publicada con un gran título que decía “La gran familia, si se puede ser feliz”. Le enseño a su familia lo que había en el periódico y la familia muy conmovida felicitó a Andrés por la reflexión y la enseñanza que dejó en ese relato a muchos otros y así… vivieron felices por siempre como la gran familia feliz.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas CACOM 4
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