29 Apr 2014

VII. La Segunda Guerra Mundial: de la Aviación Militar a la Fuerza Aérea Colombiana

Revolución en Marcha” fue el nombre del Plan de Gobierno del Presidente Alfonso López Pumarejo, 1934 - 1938. Esta administración se caracterizó por la cantidad de reformas que realizó en los sectores agrario, tributario y educativo. Así mismo, Eduardo Santos, su sucesor de 1938 a 1942, desarrolló una política de protección a la industria nacional como medida económica para resistir los efectos provocados por la Segunda Guerra Mundial. La segunda administración de López, 1942 - 1945, afrontó la baja del precio del café, el desequilibrio presupuestal y las alzas en los precios de las importaciones como consecuencia de los efectos económicos de la Guerra.

Otra de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial fue la ruptura diplomática entre Colombia y los países del Eje (Alemania, Italia y Japón), el 18 de diciembre de 1941, cuando el presidente Eduardo Santos tomó la decisión a raíz del ataque japonés a las bases militares, navales y aéreas de Estados Unidos en Pearl Harbor, Hawaii. A partir de entonces, el gobierno colombiano implantó medidas especiales para limitar y contrarrestar la acción militar del Eje en áreas de la jurisdicción nacional. Sin embargo, el 23 de junio de 1942 un submarino alemán atacó y hundió la goleta colombiana “Resolute”, 50 millas al noroeste de la isla de San Andrés. Esta misma goleta había rescatado días antes a cinco Oficiales y 23 Marinos de la Armada Real Británica sobrevivientes de un hundimiento ocurrido 200 millas al Norte de Cartagena, Bolívar.

A raíz de estos hechos, el gobierno tomó la decisión de patrullar y vigilar la Costa Atlántica y el Caribe colombiano. La Base Aérea de Palanquero dispuso para ello el desplazamiento a Barranquilla, Atlántico, de uno de sus Escuadrones de Combate, denominado Escuadrón de Reconocimiento y Combate, formado por aviones Falcon F-8. En 1943, los Falcon fueron relevados de la misión y reemplazados por los Texan AT-6. Este Escuadrón estuvo activo hasta 1945, cuando los AT-6 fueron trasladados nuevamente a Palanquero.

Antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, la Institución había comenzado a experimentar algunas transformaciones. El 10 de diciembre de 1920 fue desactivada la Quinta Arma del Ejército, y se creó en su lugar la Sección de Aviación Militar. Mediante el Decreto No. 2065 de 1932 y a raíz del conflicto amazónico, esta Sección, se constituyó en el Departamento 8 del Ministerio de Guerra, denominándose División General de Aviación Militar Nacional. Las necesidades nacionales y la experiencia obtenida en el campo aéreo a raíz de la Segunda Guerra Mundial, llevaron a la reestructuración de la aviación militar en Colombia. Durante el gobierno de Eduardo Santos, mediante el Decreto No. 1680 del 15 de julio de 1942, se determinó la separación de la aviación militar nacional y la civil que hasta el momento se encontraban unidas en un sólo ente jurídico: La Dirección General de Aviación. Es así como la Aviación Militar pasó a denominarse Fuerza Aérea Nacional (FAN) y se creó la Aeronáutica Civil como máximo organismo de la aviación civil.

Sólo dos años después y en virtud de la Ley 102 del 31 de diciembre de 1944, la Institución cambió su nombre de nuevo para convertirse definitivamente en Fuerza Aérea Colombiana (FAC), consolidándose la actual estructura orgánica militar de Colombia conformada por las tres Fuerzas: Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

Aunque la Segunda Guerra Mundial desencadenó gravísimas consecuencias económicas, políticas y sociales, también repercutió positivamente en el campo científico. La invención del motor cohete por parte del científico alemán Walter Hellmuth, el cual voló por primera vez en 1939 en el avión Heinkel He-176, y del motor a reacción del científico inglés Frank Whittle, empleado por primera vez en 1941 en el avión Gloster E-28/39, partieron en dos la historia de la aviación mundial, haciendo posible el pasó del avión de hélice al avión jet y dando inicio al auge de la aviación comercial al poner al alcance del ciudadano del común el transporte aéreo rápido y económico.

En Colombia, la era del Jet comenzó en 1954 bajo el comando del Teniente Coronel Alberto Pauwels Rodríguez, cuando arribaron al país los primeros seis aviones reactores de entrenamiento y ataque aire-tierra, Silver Star T-33, comprados en Estados Unidos. En 1956, la Fuerza Aérea Colombiana adquirió seis aviones Sabre Mark IV F-86, fabricados en el Canadá, capaces de traspasar la barrera del sonido en picada. Estos equipos fueron asignados a la Base Aérea de Palanquero. Los F-86 salieron de servicio en 1966, mientras que los T-33 continuaron operando hasta 1972, cuando fueron trasladados a la Base Aérea de Apiay, Meta, con motivo de la llegada de los 18 aviones Mirage-5 de construcción francesa y primeros en nuestra aviación capaces de sostener el vuelo a 2.5 veces la velocidad del sonido, dando inicio en Colombia a la Era Supersónica.

Sección Patrimonio Histórico y Cultural

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