29 Apr 2014

VIII. Crisis Política en el País

El 9 de abril de 1948, fue asesinado Jorge Eliecer Gaitán, “Caudillo del pueblo” representante de las clases obreras populares. Su muerte provocó una violenta protesta por parte del pueblo, conocida como el Bogotazo, que repercutió en todo el territorio nacional. La presidencia de Mariano Ospina Pérez, 1946 - 1950, no pudo dominar la ola de violencia que enfrentaba a colombianos de uno u otro partido político.

La Fuerza Aérea tuvo la necesidad de extender su radio de acción y adquirir equipos más modernos y con mayor capacidad, por ello en 1947 se creó el aeródromo nacional de Apiay, denominado el 17 de noviembre de 1948 Base Aérea de Apiay, actualmente sede del Comando Aéreo de Combate No. 2.

La difícil situación continuó durante la presidencia de Laureano Gómez, 1950 -1953: “Se recrudece la violencia política en campos y ciudades, y la amenazante propagación de las guerrillas hace que el sostenimiento del régimen recayera sobre las Fuerzas Militares, de una manera un tanto más exclusiva cuanto que los gobernantes, fieles a sus convicciones, habían renunciado a todo tipo de seducciones en relación con lo que se llama opinión pública. En este estado de violencia, se había prescindido de toda legalidad política y el Ejército estaba convertido en el pilar exclusivo del Estado.”

Fue así como llegó al poder el General Gustavo Rojas Pinilla, satisfaciendo no sólo las demandas del estamento militar, sino también las expectativas de los dirigentes políticos que no pertenecían al grupo de Gómez. Se contaba con que el gobierno de los militares serviría para el restablecimiento de la democracia.

El principal objetivo del gobierno militar fue pacificar el país. Para lograrlo, el General Rojas Pinilla ofreció garantías a todos los que se encontraban luchando y consiguió que un número significativo de guerrilleros encabezados por Guadalupe Salcedo en los Llanos Orientales abandonaran sus actividades, reduciendo la violencia en esta región casi en su totalidad. Sin embargo, la situación de orden público en otras ciudades y regiones rurales de Colombia continuó siendo crítica.

En 1952 llegaron al país helicópteros Hiller OH-12 adquiridos inicialmente para el Ministerio de Obras Públicas y operados por pilotos norteamericanos, un año después estas aeronaves fueron asignadas a la Fuerza Aérea Colombiana. En consecuencia, en 1954 se creó en Melgar, Tolima, la primera Base Aérea de Helicópteros de Colombia, actualmente Base Aérea “Capitán Luis F. Gómez Niño”, sede del Comando Aéreo de Combate No. 4 y de la Escuela Conjunta de Helicópteros de las Fuerzas Militares.

La falta de respaldo al mandato de Rojas y el temor de la clase dirigente colombiana a que el poder se perpetuara en las Fuerzas Militares, condujeron en 1957 a la caída del régimen, a la designación de una Junta Militar Provisional de Gobierno integrada por cuatro Generales y un Almirante y, posteriormente, al nacimiento del Frente Nacional surgido tras los acuerdos de Benidorm y Sitges, en los cuales se estipuló la alternancia en la presidencia de los dos partidos políticos tradicionales, el liberal y el conservador; el reparto equitativo de los cargos públicos, y el marginamiento del poder de las clases populares y partidos de izquierda.

El Frente Nacional condujo no sólo a la ampliación del margen de acción política y social de dichos movimientos y partidos, a la transformación paulatina de la economía nacional y del papel de las Fuerzas Armadas dentro del Estado, sino también a la aparición de grupos armados revolucionarios de izquierda alentados por la confrontación ideológica de las potencias mundiales durante la Guerra Fría. En este período, la Fuerza Aérea Colombiana permaneció ajena a los vaivenes políticos y fue, en cambio, un elemento fundamental para mantener replegadas en lejanos e inhóspitos rincones del país las incipientes organizaciones que atentaban contra el orden interno.

Sección Patrimonio Histórico y Cultural

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