En zona rural de Linares, Nariño, fueron ubicados y destruidos de forma controlada 16 granadas de mortero, pertenecientes presuntamente al Grupo Armado Organizado Comuneros del Sur, Compañía Jaime Toño Obando. Esta operación militar que se desarrolló de manera conjunta entre la Fuerza Aérea Colombiana y el Ejército Nacional permitió afectar las capacidades logísticas y armadas de este grupo ilegal que emplea este tipo de elementos en ataques contra la Fuerza Pública y la población civil mediante el uso de aeronaves no tripuladas, más conocidas como drones.


