A través de 32 páginas, niños y niñas de los sectores más vulnerables de Cali se logran embarcar en una aventura literaria y creativa que los lleva a desarmarse de la violencia, desde sus colegios y sus hogares; a conocer historias de personas que aprendieron que la guerra no es el camino; de familias que se unieron; de jóvenes que promueven la paz y el cuidado de la naturaleza.

