Coco, una hembra de caimán aguja (Crocodylus acutus) nadó más de 700 kilómetros desde un zoocriadero en la Ciénaga Grande de Santa Marta hasta llegar a las costas de la isla de San Andrés en el mar Caribe. Después de dos años de estudio y cuidado, el reptil, catalogado como vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, retornó a Santa Marta en donde será valorado por veterinarios de la Corpamag para luego dejarlo en libertad en su hábitat natural.

