Ayuda humanitaria llevó refugio temporal a damnificados del terremoto en zonas rurales
Catorce carpas fueron instaladas para brindar protección y alojamiento temporal a familias e integrantes de comunidades educativas afectadas por el sismo registrado el pasado 10 de agosto en el Valle del Cauca, durante una jornada humanitaria liderada por la Fuerza Aérea Colombiana, que permitió atender necesidades prioritarias de personas damnificadas en zonas de La Unión y Roldanillo, donde también fueron entregados alimentos, elementos de aseo y material educativo.
La intervención fue desarrollada por el Comando Aéreo de Combate No. 7, en articulación con el Comando de Apoyo a la Misión, la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles y las alcaldías municipales, cuyos equipos de gestión del riesgo permitieron identificar los sectores y familias que presentaban mayores necesidades tras la emergencia, facilitando que las ayudas fueran entregadas directamente a quienes requerían esta atención.
En La Unión fueron entregadas siete carpas, 25 mercados y 25 kits de aseo, mientras que en Roldanillo se instalaron otras siete estructuras temporales y se distribuyeron 20 mercados, 20 kits de aseo y 50 libros, elementos destinados a contribuir con las condiciones básicas de las familias y acompañar la recuperación de las comunidades afectadas por la emergencia.
Cada carpa, con cuatro metros de frente por ocho de fondo, fue dispuesta como un espacio temporal de protección y alojamiento, y una de estas estructuras fue destinada a una institución educativa rural de Roldanillo, con el propósito de facilitar el retorno a las actividades académicas de estudiantes que habitan en sectores apartados y que resultaron afectados por el sismo.
La Fuerza Aérea Colombiana continuará extendiendo esta atención a municipios como Trujillo, Calima El Darién, entre otros lugares del Valle del Cauca donde las autoridades locales hayan identificado familias e instituciones educativas directamente afectadas por la emergencia y con necesidades prioritarias, de acuerdo con los censos y verificaciones realizados por las oficinas de gestión del riesgo, garantizando que las ayudas sean dirigidas exclusivamente a quienes realmente las requieren.



