Una decisión que transformó su vida al servicio del país
Hay decisiones que cambian vidas. Así ocurrió en 2009, cuando Diego Alexander Hernández Hernández decidió prestar su servicio militar en el Comando Aéreo de Transporte Militar. Quería servirle a su país, pero también deseaba ponerse a prueba, medir su disciplina, fortalecer su carácter y demostrar que estaba preparado para asumir grandes responsabilidades. Entre formaciones exigentes, largas jornadas y orden cerrado, comprendió que la Fuerza Aeroespacial Colombiana no era solo una institución, era una verdadera escuela de liderazgo, temple y convicción.
Al principio, todo era nuevo, la exigencia física, el rigor del entrenamiento, la adaptación a una nueva rutina. Sin embargo, entre formaciones y guardias descubrió algo más grande que el esfuerzo diario, encontró un propósito. Cada orden cumplida, cada misión asignada y cada experiencia compartida con sus compañeros fortalecían su carácter y le enseñaban que la disciplina se construye día a día, con constancia, compromiso y la decisión firme de no rendirse ante los desafíos.
Al culminar su servicio militar, decidió dar un paso más. Presentó pruebas de conocimiento, exámenes médicos y psicológicos, y una entrevista profesional, para vincularse como funcionario público en el cargo de Auxiliar de Servicio 9 (AS9) de las Fuerzas Militares. Durante nueve años se desempeñó como conductor escolta en esquemas de seguridad, una labor que exigía responsabilidad, discreción y capacidad de reacción. Esta experiencia le permitió fortalecer la toma de decisiones bajo presión y reafirmar su sentido de lealtad y cumplimiento del deber. No obstante, en su interior crecía una convicción más profunda, ser Suboficial en una de las instituciones militares más prestigiosas del país.
Guiado por su determinación, decidió prepararse. Después de cumplir con su jornada laboral, dedicaba sus noches al estudio de Tecnología en Criminalística y Ciencias Forenses, convencido de que esta formación, estrechamente vinculada al derecho, la verdad y la justicia, le permitiría aportar con mayor fundamento y responsabilidad a la Institución. Asumió el reto de trabajar y estudiar al mismo tiempo, fortaleciendo sus competencias en investigación, análisis de evidencias y reconstrucción de hechos.
Ese esfuerzo se refleja hoy en su labor como Técnico Jurídico del Comando Aéreo de Mantenimiento, CAMAN, donde lidera actividades de investigación, gestiona las PQRSDF y desarrolla charlas dirigidas al personal militar y civil, contribuyendo al cumplimiento de la misión institucional.
Su compromiso y perseverancia lo llevaron a integrar el Curso No. 91 de la Escuela de Suboficiales “Capitán Andrés M. Díaz”, donde se formó como Suboficial de Cuerpo Administrativo en Tecnología en Gestión de Recursos Aéreos, consolidando así el sueño que comenzó años atrás cuando decidió vestir el uniforme por primera vez.
En cada etapa de este proceso no estuvo solo. Su familia, su mamá, María Herminda Hernández Romero, su papá, Luis Antonio Hernández Torres, y su hermana, Jeimy Tatiana Hernández Hernández, ha sido el apoyo constante que le ha dado fortaleza en los momentos de mayor exigencia. Más que un acompañamiento, han sido el cimiento de sus decisiones, celebrando cada logro y respaldándolo en cada nuevo reto. En su mirada orgullosa encuentra la motivación para seguir honrando el uniforme y el compromiso con el país.
Si tú también quieres escribir tu propia historia y formar parte de la Escuela de Suboficiales “Capitán Andrés M. Díaz”, puedes consultar los requisitos de la próxima convocatoria en la página web www.incorporacion.mil.co o comunicarte al WhatsApp 3174391581.


