Paracaidismo militar: En cada salto, una vocación al servicio de Colombia
A más de 14.000 pies de altura, cuando la rampa se abre y el viento anuncia el inicio de la maniobra, se da un salto al vacío y hacia el cumplimiento del deber; en ese instante se pone a prueba la convicción de los paracaidistas, quienes eligieron servir a Colombia desde las alturas, asumiendo desafíos que demandan precisión, fortaleza mental y un compromiso inquebrantable con la nación.
El paracaidismo en la Fuerza Aeroespacial Colombiana lo integran hombres y mujeres de la especialidad de Seguridad y Defensa de Bases Aéreas, quienes conforman una de las capacidades operacionales más exigentes. A través del Equipo de Salto Libre Águila de Gules y los Comandos Especiales Aéreos, estos militares se preparan para ejecutar misiones de rescate, infiltración y operaciones a alta y baja altitud, contribuyendo a la protección de la soberanía y el orden constitucional.
En este selecto grupo, el liderazgo se forja con constancia y ejemplo; muestra de ello es el Técnico Subjefe Jhon Jairo Zuluaga, un ibaguereño con más de dos décadas de servicio militar, quien encontró en la Institución la oportunidad de cumplir dos sueños, ser paracaidista y servir al país. A lo largo de su carrera ha consolidado una trayectoria ejemplar como instructor de caída libre y tándem, aportando su experiencia a quienes hoy se forman para asumir este desafío.
Para él, formar nuevas generaciones representa una responsabilidad que trasciende la instrucción técnica; significa transmitir valores, fortalecer el trabajo en equipo y demostrar que la excelencia se construye con esfuerzo diario. Su historia refleja que detrás de cada operación exitosa, existe preparación rigurosa y una convicción profunda de servir con honor.
En este entorno, el trabajo coordinado y la confianza mutua resultan determinantes para cumplir la misión con seguridad, pues cada descenso es el resultado de meses de entrenamiento y disciplina.
Enfrentar este reto es asumir el desafío de superarse, para quienes sueñan con portar el uniforme, el cielo no marca un límite: señala el comienzo de un proyecto de vida al servicio de los colombianos.


