No obstante los esfuerzos de bomberos, socorristas y equipos de los organismos de seguridad del Estado, no se detiene en su totalidad la voracidad del incendio que en los últimos once días ha arrasado miles de hectáreas de bosques protegidos y otras fuentes naturales que servían de hábitat a numerosas especies de mamíferos, peces, reptiles, aves e insectos en Necoclí, región de Urabá.

