La mayoría de las personas en el mundo tienen sueños, metas y objetivos, para algunos es ejercer una profesión, para otros continuar un legado familiar; pero para los más osados, es el de volar. Estar dentro de una aeronave, asumir el control y comprender que cada despegue implica disciplina, responsabilidad y vocación, es una decisión que marca la vida para siempre. Ese es el sueño que hoy comienza a consolidarse para tres Alféreces de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, FAC.

