En el marco del conflicto armado interno colombiano, el hecho victimizante de Minas Antipersonal (MAP), Municiones Sin Explotar (MSE) y Artefactos Explosivos (AEI), ha generado múltiples víctimas que han padecido afectaciones físicas que incluyen amputaciones de sus extremidades, discapacidad auditiva o visual, daños en la piel por esquirlas, quemaduras, entre otros; así como daños psicológicos. En consecuencia, el uso de estos artefactos constituye una infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH), ya que son armas no convencionales e indiscriminadas empleadas por los grupos armados ilegales, con el objetivo de causar terror y generar daños desproporcionados.

