En el marco del Plan Viaje Seguro, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, a través del Comando Aéreo de Combate No.
En el marco del Plan Viaje Seguro, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, a través del Comando Aéreo de Combate No.
En el marco del Plan Viaje Seguro Semana Santa 2026, la Fuerza Aeroespacial Colombiana desarrolla un operativo de control aéreo sobre el departamento de Antioquia para acompañar el regreso de miles de viajeros tras la temporada religiosa. La medida se concentra en los principales corredores viales, donde se incrementa significativamente el flujo de vehículos durante estos días.
Desde el corazón del Magdalena Medio, tripulaciones y personal de Seguridad y Defensa de Bases de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, FAC, acompañaron, por tierra, río y aire, los trayectos de miles de viajeros durante la Semana Santa. Su presencia se extendió por los principales corredores de movilidad de Caldas, Cundinamarca, sur de Santander, Risaralda y occidente de Boyacá, cubriendo ejes estratégicos como la autopista Bogotá–Medellín, la Ruta del Sol y la vía hacia Santander.
En el marco de las actividades de seguridad desarrolladas durante la Semana Santa, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, a través del Grupo Aéreo del Amazonas, despliega sus capacidades operacionales en el departamento del Amazonas, con el propósito de fortalecer el control territorial y garantizar la tranquilidad de propios y visitantes en el extremo sur del país.
En el marco de la campaña “Viaje Seguro en Semana Santa”, el Comando Aéreo de Combate No. 6 de su Fuerza Aeroespacial Colombiana, en conjunto con el Ejército Nacional de Colombia y en coordinación con la Policía Nacional de Colombia, adelanta acciones de seguridad en las vías que comunican a Florencia, Caquetá hacia el norte y sur del departamento, con el objetivo de proteger a los viajeros durante esta temporada de alta movilidad
A 16 años de su creación, el Grupo Aéreo del Casanare, GACAS, se consolida como una unidad estratégica para el desarrollo de operaciones aéreas, la formación de tripulaciones y el apoyo permanente a la población en la región de la Orinoquía. Desde esta unidad militar aérea de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, conocida como La Casa de los Centauros del Aire, se proyectan capacidades operacionales, logísticas y humanitarias que impactan directamente a los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare.
En el marco de la finalización de la Semana Santa, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, a través del Comando Aéreo de Combate No. 2, CACOM 2, desplegó sus capacidades operacionales para apoyar el Plan Retorno, de todos los viajeros que visitaron los llanos orientales en su regreso a casa, velando por la seguridad y movilidad de los viajeros que transitan los principales corredores viales de los departamentos de Meta, Guaviare y Vaupés.
El despliegue aéreo también cubre tramos clave en el Valle del Cauca, punto de tránsito obligado hacia el sur del país, así como destinos religiosos de alta afluencia como Popayán, reconocida por sus tradicionales procesiones, y el Santuario de Las Lajas, referente de fe y atractivo arquitectónico en el departamento de Nariño.
Durante casi un siglo, profesionales de las armas, valientes y comprometidos, han pertenecido a la Especialidad de Seguridad y Defensa de Bases Aéreas de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, FAC. En la conmemoración de su nonagésimo noveno aniversario, el Grupo Aéreo del Oriente, GAORI, extiende la invitación a los jóvenes oriundos de la Orinoquia colombiana para que se vinculen a la Institución y fortalezcan una capacidad estratégica responsable de la protección del componente físico del poder aeroespacial, que permite el desarrollo de las operaciones aéreas en todo el territorio nacional.
En el marco del conflicto armado interno colombiano, el hecho victimizante de Minas Antipersonal (MAP), Municiones Sin Explotar (MSE) y Artefactos Explosivos (AEI), ha generado múltiples víctimas que han padecido afectaciones físicas que incluyen amputaciones de sus extremidades, discapacidad auditiva o visual, daños en la piel por esquirlas, quemaduras, entre otros; así como daños psicológicos. En consecuencia, el uso de estos artefactos constituye una infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH), ya que son armas no convencionales e indiscriminadas empleadas por los grupos armados ilegales, con el objetivo de causar terror y generar daños desproporcionados.