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Una profesión entre el aire y el mar

Fecha de Creación: 
27 de Noviembre de 2020
Una profesión entre el aire y el mar

El Comando Aéreo de Combate No 4, CACOM 4, es la “Cuna de las Tripulaciones de Ala Rotaria”, aquí se encuentra la Escuela de Helicópteros para las Fuerzas Armadas, en donde a lo largo de más de 66 años se ha instruido a alumnos nacionales y extranjeros de todas las Fuerzas. Este trabajo ha permitido formar hasta la fecha más de 7.300 pilotos, convirtiéndose sin duda en un ejemplo ante el mundo por su alta calidad en el entrenamiento básico, avanzado, de operaciones especiales y de interoperabilidad en ala rotatoria; innovando y mejorando, con el firme propósito de ser más seguros y efectivos para volar, entrenar y combatir para vencer.

En el marco entonces de esta importante Institución Castrense, conoceremos la historia del Teniente de Navío Helmer González Hoyos, Oficial de Línea, nacido en Palmira-Valle, quien forma parte de la Armada Nacional desde el año 2008 y es alumno de esta prestigiosa Escuela
 
Este vallecaucano de 30 años de edad, forma parte del curso No 72 de Piloto Básico de Helicópteros en el Equipo TH- 67 CREEK, y desde hace 2 meses se prepara con seis alumnos del Ejército Nacional y uno de la Fuerza Aérea Colombiana.
 
¿De dónde surgió su vocación como militar?
 
Durante mi adolescencia, mi madre decidió que debía ingresar a un colegio militar para formar mi conducta y disciplina, sin duda alguna ella quería hacer de mi un hombre íntegro y correcto, guiarme por el mejor camino con excelente educación.  Durante esa formación aprendí a conocer el mundo militar, allí mi actitud cambió y descubrí que tenía muchas cualidades, empecé a interesarme no solo por los uniformes, sino también por las acciones que se podían desarrollar para aportar en la seguridad del país.
 
Un día me encontraba en una librería y hubo una edición especial que me llamó la atención sobre la  Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla”, cuando la abrí apenas pude ojear algunas páginas y contemplar las imponentes imágenes de la Armada Nacional, su uniforme blanco e impecable entró por mis ojos, fue como un amor a primera vista;  de inmediato le pedí a mis padres que me lo compraran, cuando terminé de leer el libro no me quedaban dudas de que realmente quería pertenecer a esta Institución Militar  de la cual hago parte desde enero del año 2008.  
 
¿Cuándo y cómo decidió que quería volar?
 
En el 2015 tuve la fortuna de pertenecer y estar embarcado en el ARC Almirante Padilla, tercer buque con este nombre en la Armada de la República de Colombia, una fragata misilera y plataforma estratégica de nuestra Institución, donde constantemente aterrizan helicópteros destinados para el desarrollo de diferentes operaciones.  Allí pude visionar como desde mi Armada Nacional y mi vocación, podía formar parte del selecto grupo de pilotos navales, sabía muy bien que tenía las cualidades y capacidades para lograrlo.
 
¿Cuál es su meta o propósito una vez culmine su curso?
 
Mi meta es destacarme como un excelente piloto naval hasta convertirme en comandante, portando con honor y orgullo esas alas doradas que han sido mi inspiración y anhelo. Poner mis ojos en el pacífico, proyectarme en los Grupos Aeronavales destacados en Cartagena y Barranquilla, capacitarme y ser piloto en el mar; embarcarme en un helicóptero Dauphin AS 365 y operar con las Unidades de Superficie de mi Armada Nacional.
 
¿Como ha sido su experiencia desde que llegó a esta Unidad Aérea?
 
El CACOM 4, ha sido una Unidad que me ha acogido con afecto, me abrió sus puertas para poderme formar como Piloto Básico de Helicópteros, me ha dado la oportunidad de conocer grandes personas, de intercambiar conocimientos y experiencias con alumnos de otros países, de estar en un ambiente académico con altos estándares de calidad y exigencia. Aquí he observado como el orden y la planeación hacen parte del quehacer diario, además del profesionalismo de sus integrantes y de la capacidad de enseñanza de los Instructores de vuelo; puedo decir con certeza que la Cuna de las Tripulaciones de Ala Rotatoria realmente  forma pilotos con capacidades excepcionales, dispuestos a enfrentar cualquier situación; sorteándola con profesionalismo y seguridad, con el fin de garantizar el éxito en las misiones que desarrollan enmarcados siempre bajo la protección y defensa de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.
 
Estar en esta Unidad Aérea es un privilegio y formarme como piloto en la Escuela de Helicópteros para las Fuerzas Armadas no solo me produce un inmenso orgullo, sino también, se convierte en un reto personal.  
 
¿Qué opina de la Fuerza Aérea Colombiana?
 
Es una Fuerza muy organizada, muy detallista, minuciosa en sus procedimientos, cuidadosa de su doctrina, protocolos y manuales, exigente en su proceder, con múltiples capacidades y grandes habilidades de sus pilotos, rigurosa en la formación de sus alumnos con el fin de garantizar que adquieran el conocimiento necesario para desarrollar sus funciones impuestas en cada una de sus Fuerzas.
Me sorprende la calidad humana de sus integrantes y el gusto con el que todos hacen su trabajo y como cada uno desde sus diferentes especialidades aportan a la misión constitucional, orgullosos de portar sus uniformes.
 
La Fuerza Aérea me ha enseñado sobre la importancia del sentido de pertenencia por la Institución de la que hacemos parte, y como desde una sinergia operacional y un trabajo articulado con las demás Fuerzas se pueden alcanzar grandes logros, metas y objetivos.
 
La Fuerza aérea se ha encargado de darle tranquilidad a todos los colombianos no solo lo digo yo, también lo reafirman las encuestas, gracias a sus capacidades y al trabajo que desempeñan sus hombres y mujeres a lo largo y ancho del territorio nacional; como ejemplo de ello, el gran despliegue de sus aeronaves de transporte y helicópteros en apoyo a las emergencias presentadas los últimos días en la Isla de san Andrés y Providencia, Departamentos como el  Chocó y nuestro país hermano, Honduras.
 
Orgullosamente soy miembro de la Armada Nacional, pero siempre llevaré a la Fuerza Aérea en mi corazón, ella no solo me abrió las puertas para prepararme y fórmame como Piloto Básico de Helicóptero, también me dio la oportunidad de surcar el cielo y conocer su grandeza.

Mi respeto y admiración por siempre.

Autor: 
Comunicaciones Estratégicas CACOM4
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