El honor de portar la boina azul como Soldado Profesional
La vida del Soldado Profesional está marcada por la vocación, la disciplina y un profundo amor por la patria. No es solo una profesión: es una decisión de vida que implica sacrificio, entrega y un compromiso inquebrantable con la protección de Colombia. Así lo refleja la historia del Soldado Profesional Deimar Andrés Charris Villanueva, quien ha construido su camino militar guiado por la convicción de servir.
Su trayectoria comenzó en 2019, cuando prestó su servicio militar como Soldado de Aviación en la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Desde ese momento entendió que su misión no terminaba allí. Las palabras de sus comandantes sobre el camino del Soldado Profesional, reservado para quienes sienten en el corazón la vocación de servir y honrar a la patria, sembraron en él un propósito claro.
Ese llamado tomó forma en 2024, cuando se abrieron las inscripciones para dar el paso hacia la profesionalización. Con fe, determinación y el sueño firme de servir a Colombia desde una de las Fuerzas más honorables y respetadas del país, decidió avanzar sin dudar. Hoy, recibe su grado de segundo año y porta con orgullo la boina azul, símbolo de la especialidad de Seguridad y Defensa de Bases.
Para él, esta boina representa mucho más que una prenda del uniforme: es la expresión viva de la mística militar, la abnegación, el sacrificio y el compromiso absoluto con la patria. También simboliza el orgullo de su familia, pilar fundamental en su proceso, y la responsabilidad de ser ejemplo dentro y fuera de la institución.
Junto a sus compañeros, demostró que la hermandad, la disciplina, el liderazgo y el trabajo en equipo forjan el verdadero espíritu del soldado. Tras superar exigentes pruebas físicas y de liderazgo, guiadas por sus superiores, ganó el honor de portar la boina, agradeciendo a quienes los orientaron no solo para ser mejores militares, sino mejores seres humanos.
La historia personal del Soldado Profesional Charris, se enmarca en la mística ceremonia militar realizada en las instalaciones del GRUSE-35 del CACOM-3, donde se llevó a cabo la imposición de la boina a un grupo de Soldados Profesionales, entre ellos el Soldado Charris Villanueva Deimar Andrés y siete compañeros más.
La entrega de la boina marca un momento trascendental en la carrera de estos uniformados, quienes, tras un proceso de formación, entrenamiento y adaptación a las exigencias del servicio, asumen con honor los valores militares, el sentido de pertenencia y la responsabilidad de contribuir a la defensa, la seguridad y el bienestar de la Nación.
Durante la ceremonia, el señor Brigadier General Eduardo Restrepo Galeano, Comandante del CACOM-3, destacó este logro como reflejo del esfuerzo, la constancia y el espíritu de superación de cada Soldado Profesional, así como el acompañamiento fundamental de sus familias.
De esta manera, la Fuerza Aeroespacial Colombiana continúa fortaleciendo sus capacidades humanas y operacionales, formando hombres y mujeres íntegros, preparados para responder a los retos actuales en la protección del territorio nacional, mientras historias como la de este soldado recuerdan que detrás del uniforme hay vocación, sacrificio y un profundo amor por Colombia.


