María Camila y Juana Valentina, son el claro ejemplo de que los sueños acompañados por la disciplina si se hacen realidad, hoy a sus 23 y 21 años de edad, se sienten orgullosas de ser militares, un triunfo acompañado por varios momentos de dificultad, que aunque desafiantes, no les hicieron abandonar la meta: ser suboficiales de su Fuerza Aérea Colombiana.

