Hay sueños que nacen de una imagen sencilla: un uniformado llegando a casa, el sonido de una aeronave despegando y la admiración silenciosa de un niño que observa todo con asombro. Así comenzó la historia del Alférez Santiago Peña, perteneciente al curso No. 99 de Oficiales de la Fuerza Aeroespcial Colombiana y quien actualmente se encuentra realizando el Curso Básico de Vuelo en la Escuela de T-27 Tucano, ubicada en el Comando Aéreo de Combate No. 2, dando sus primeros pasos como piloto militar de ala fija, meta que, durante años, la ha construido con disciplina, esfuerzo y orgullo familiar.