Santiago, un joven de mirada altiva y paso seguro, es hijo de Don Jorge y la Señora Socorro, como los llama, cuando se le pregunta por sus padres, y agrega: “personas humildes, quienes han trabajado y puesto todos sus esfuerzos por brindarme las alas para volar, mi familia es mi motor para luchar por mi sueño de volar y defender a Colombia”.

