Desde muy joven, el Teniente Santiago Delgado Bárcenas entendió que servir al país era más que una vocación: era un legado. Inspirado por su abuelo don Gerardo Delgado, Sargento Mayor del Ejército Nacional en uso de buen retiro, encontró en él un modelo de integridad, disciplina y sabiduría que marcaría su camino. En su ejemplo aprendió que el servicio se ejerce con honor, rectitud y compromiso con los demás.

