Como resultado de la articulación de capacidades de inteligencia naval y aérea de la Armada Nacional y la Fuerza Aérea, y en coordinación con la Policía Federal de Brasil, se desarrolló una operación multinacional de interdicción en el río Amazonas, en jurisdicción brasileña, que permitió afectar las actividades ilícitas de organizaciones delincuenciales transnacionales dedicadas al tráfico de estupefacientes en la zona de la triple frontera.


