Maicol Sebastián Córdoba tiene nueve años, vive en una vereda de Timaná, Huila, y hasta hace unos días, evitaba mirar los espejos, para él, el reflejo no era un aliado, sino un recordatorio de una pregunta dolorosa que le hacía a su mamá: “¿por qué yo no soy como los demás?” su condición física era objeto de burlas y silencios en el colegio, un peso que cargaba en su infancia.

