En el marco de la XXVII Comisión Binacional Fronteriza (Combifron) altos mando militares de Colombia y Panamá definieron una hoja de ruta para reforzar la seguridad en la frontera común, centrando sus principales capacidades y esfuerzos para el intercambio de información de inteligencia en tiempo real que permitan realizar operaciones con resultados estratégicos para combatir los delitos que afectan a las dos naciones, especialmente el narcotráfico, la migración irregular, la criminalidad transnacional, el contrabando, la minería ilegal y la pesca ilegal.

