A comienzos de la década de los 70’s la Empresa Brasilera de Aeronáutica, Embraer, invirtió en el diseño del ingeniero aeronáutico francés Max Holste, quien tenía como misión seguir unos lineamientos del Ministerio de la Aeronáutica brasileña de 1965, que le apuntaban a fabricar una aeronave multipropósito que se tener un uso tanto en vuelos comerciales, como en operaciones militares, con bajos costos de operación y mantenimiento. Fue así como nación el Embraer 110 Bandeirante o C-95, el cual corresponde a su versión militar los cuales volaron por primera en octubre de 1968.

