Caía la tarde del viernes 9 de junio, habían pasado 39 días de aquel accidente que tenía consternado a todo un país, las labores de búsqueda de los cuatro menores en la densa selva caqueteña no cesaban. Eran aproximadamente las 5:00 de la tarde, cuando el piloto comandante del helicóptero Huey II del Comando Aéreo de Combate No. 6, de su Fuerza Aérea Colombiana,
recibió una llamada que lo alertó, su tripulación debía proceder a la aeronave, una vez allí, realizar alistamiento del equipo de grúa para la extracción de un personal, sin tener más detalles.